Archivo - Los chalets y villas tienen más del doble de riesgo de sufrir una intrusión que los pisos y apartamentos - VERISURE - Archivo
MADRID, 23 Sep. (EUROPA PRESS) -
Los chalets y villas son las viviendas con mayor riesgo de sufrir una intrusión en España, con una probabilidad más de dos veces superior a la de pisos y apartamentos, según refleja el nuevo informe del Observatorio de la Seguridad en los Hogares Españoles de Verisure.
El carácter más aislado de estas viviendas y la presencia de múltiples puntos de acceso las convierten en objetivos especialmente atractivos, señala el informe de Verisure. En contraste, los apartamentos son el tipo de inmueble que menos incidencias registra, favorecidos, en parte, por la vigilancia comunitaria y por disponer de un acceso más controlado.
En los apartamentos, la puerta de entrada concentra la principal preocupación de los residentes, ya que casi la mitad (48,8%) la identifica como el acceso más expuesto. Esta percepción se corresponde además con la realidad de las intrusiones, ya que ocho de cada diez se producen a través de este punto de acceso.
En las viviendas unifamiliares, sin embargo, el riesgo se extiende más allá de la puerta principal. La presencia de jardines, patios, garajes o ventanas accesibles amplía las posibles vías de entrada y desplaza la preocupación hacia el entorno exterior de la vivienda.
Así, en pareados y adosados la sensación de vulnerabilidad se reparte de forma equilibrada entre la puerta principal (32,2%), el patio (31,2%) y el jardín (29,6%).
En el caso de los chalets y villas, el jardín pasa a ocupar el primer lugar entre los accesos considerados más vulnerables (38,6%), por delante de la puerta de entrada (24,6%) y de las ventanas accesibles (22,8%), señala el informe de Verisure.
"Cada vivienda presenta características y necesidades diferentes. No afronta los mismos riesgos un apartamento que un chalet independiente con jardín y múltiples accesos. Comprender esas diferencias es clave para ofrecer un servicio de protección adaptado a cada inmueble y tipo de familia", ha explicado la directora de Comunicación y ESG de Verisure para Iberia, Italia y Latam, Laura Gonzalvo.
LAS PLANTAS BAJAS SIGUEN ESTANDO MÁS EXPUESTAS
El nivel de exposición también varía dentro de un mismo edificio. En los pisos, las plantas bajas continúan siendo las más vulnerables frente a las intrusiones por su acceso directo desde la calle. Incluso, registran una probabilidad de intrusión superior a la de los áticos y a la del resto de plantas intermedias.
Los áticos, por su parte, presentan un riesgo ligeramente superior al de las viviendas ubicadas en plantas medias debido a factores como el acceso desde azoteas y terrazas comunitarias o la menor vigilancia en las zonas superiores de los edificios.
INTRUSIONES EN ENTORNOS MÁS AISLADOS
Por otra parte, los datos de Verisure muestran que las intrusiones continúan concentrándose en vías aisladas, como carreteras, fincas, parajes y polígonos industriales, mientras que pierden peso los entornos urbanos más transitados.
Según el análisis, detrás de esta evolución se encuentran factores como la menor presencia de vecinos y transeúntes, la reducción de la vigilancia natural y la existencia de rutas de escape más accesibles para los intrusos. Además, los parajes se sitúan este año como el segundo tipo de vía con más intrusiones registradas.
En conjunto, los datos del estudio reflejan una mayor conciencia sobre la necesidad de proteger todos los accesos al hogar. De hecho, el 86,3% de los encuestados considera que su vivienda cuenta con algún punto vulnerable, una cifra que continúa aumentando respecto a años anteriores.
MÁS MEDIDAS DE PROTECCIÓN
Esta mayor sensibilidad hacia la seguridad también se traduce en una creciente adopción de soluciones de protección, ha afirmado la empresa. Las puertas blindadas continúan siendo la solución más utilizada (47,4%), seguidas por el telefonillo con cámara (31,3%) y las alarmas conectadas a una Central Receptora de Alarmas (25,4%).
Además, ganan protagonismo soluciones tecnológicas como las cerraduras inteligentes, las mirillas electrónicas o los sistemas de simulación de presencia mediante encendido domótico de luces, especialmente útiles para reforzar la protección de viviendas con múltiples accesos o situadas en entornos más aislados.