Publicado 04/11/2026 10:33

Brasil.- Brasil presenta en vísperas de la COP31 una hoja de ruta para abandonar los combustibles fósiles

Propone reforzar la gobernanza, orientar la inversión y transformar el sistema energético para impulsar una transición justa

Archivo - 21 March 2022, Saxony, Boehlen: Steam flows out of Dow Chemical's plants, with the Lippendorf power plant in the background. In Boehlen, ethylene and propylene are produced from raw gasoline in a cracker. Because of Germany's dependence on gas f
Archivo - 21 March 2022, Saxony, Boehlen: Steam flows out of Dow Chemical's plants, with the Lippendorf power plant in the background. In Boehlen, ethylene and propylene are produced from raw gasoline in a cracker. Because of Germany's dependence on gas f - Jan Woitas/dpa-Zentralbild/dpa - Archivo

MADRID, 4 Nov. (EUROPA PRESS) -

La Presidencia brasileña de la COP30 ha publicado su Hoja de Ruta para la Transición hacia el Abandono de los Combustibles Fósiles, una propuesta articulada en tres pilares que busca impulsar una transición "justa, ordenada y equitativa" y sentar las bases para que los países elaboren sus propios planes, pocos días antes del inicio de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP31), que se celebrará del 9 al 20 de noviembre de 2026 en Antalya (Turquía).

El documento pretende impulsar una transición "justa, ordenada y equitativa" hacia el abandono de los combustibles fósiles en los sistemas energéticos a nivel mundial. Para ello, busca acelerar la acción durante esta década crítica, con miras a alcanzar las emisiones netas cero en 2050, en consonancia con la ciencia.

En total, establece un camino a seguir articulado en tres pilares estratégicos. Los dos primeros abordan el marco institucional y económico: por un lado, busca fortalecer la gobernanza a largo plazo, la colaboración público-privada, el I+D y el diálogo territorial; por otro, pretende alinear las señales de mercado y los flujos de capital mediante incentivos fiscales, transparencia en la contabilidad del carbono y un entorno propicio para la inversión en proyectos de transición.

El tercer pilar se enfoca en escalar la transformación física del sistema energético, priorizando la reducción de emisiones de metano, la expansión de energías limpias, la eficiencia y el acceso universal a una energía asequible. Para respaldar esta infraestructura, el plan promueve la modernización de redes, el almacenamiento, la digitalización de la demanda y la seguridad energética.

La idea sería coordinar estas acciones con hitos climáticos globales clave como el 2º Balance Global en 2028, la presentación de nuevas contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC por sus siglas en inglés) en 2030 y el 3er Balance Global en 2033. *

La asesora de Energía de la Presidencia de la COP30, Amanda Ohara, ha explicado que la propuesta busca que los países elaboren sus propias hojas de ruta para la transición hacia el abandono de los combustibles fósiles. No se trata de que sigan necesariamente el modelo planteado por la Presidencia, sino de establecer bases compartidas que permitan construir un entendimiento común del desafío.

Ohara ha subrayado que la discusión sobre la eliminación de los combustibles fósiles se "fortalecerá" en los próximos años para dar continuidad a la acción colectiva. En este sentido, la propuesta también plantea una distribución de funciones entre los distintos actores: las presidencias de las COP, las próximas presidencias del G20, el sistema de la ONU y espacios como el proceso de Santa Marta, junto con otras iniciativas.

"Tenemos aquí dos mensajes que se pueden llevar. Que la transición es inevitable y ya se está dando (...) y que ya tenemos las políticas, ya tenemos la coalición entre países, los grupos sectoriales, los grupos subnacionales que ya están listos para hacer las cosas en términos prácticos", ha resumido.

AUSTRALIA Y TURQUÍA

La directora de estrategia de Climate Action Network Australia (CANA), Kathryn McCallum, y la activista de Greenpeace Turquía en materia de clima y energía, Emel Türker Alpay, han hablado del papel de sus respectivos países, que copresiden esta Cumbre del Clima. McCallum ha transmitido su deseo de ver a ambas naciones colaborando entre ellas y con las presidencias de la COP30 y COP32 para "crear un impulso político".

"Necesitan seguir adelante y crear espacios estas conversaciones constructivas sobre la equidad, sobre la superación de las barreras físicas o financieras y sobre los aportes de la segunda sección", ha recalcado.

En lo que respecta a Australia, la directora de estrategia de CANA ha criticado que el gobierno australiano actual haya aprobado varios proyectos de petróleo y carbón y que, de hecho, tiene uno en curso que, de aprobarse, "convertiría a Australia occidental en la bomba climática más grande en el hemisferio sur".

Por su parte, Emel Türker Alpay, ha incidido en que Australia y Turquía deben trabajar en su "credibilidad" en sus planes para la eliminación gracias de los combustibles fósiles.*En este marco, ha destacado que a pesar de que Turquía tenga un "gran potencial de energía renovable", el carbón sigue suponiendo "una tercera parte" de su electricidad en 2026. Además, alrededor de dos tercios de ese carbón "es importado".

La activista de Greenpeace Turquía en materia de clima y energía ha criticado que en este contexto el país no tenga un plan de eliminación del carbón, las minas de carbón siguen expandiéndose y Ankara quiera convertirse en el "eje regional del gas". "Así que la Presidencia está pidiéndole al mundo de que cambie los sistemas energéticos y queremos mostrar que esto comienza en casa", ha señalado.

TRANSICIÓN EN ÁFRICA

Por su parte, la jefa de Campañas y Promoción de África de la Iniciativa del Tratado de No Proliferación de Combustibles Fósiles, Seble Samuel, ha subrayado que la transición hacia el abandono de los combustibles fósiles en el continente debe partir de su realidad de pobreza energética y de un modelo extractivo que ha privilegiado la exportación de recursos sin garantizar el acceso universal a la energía.

En este sentido, ha defendido una transformación energética basada en la justicia climática, que contemple reparaciones, financiación y transferencia tecnológica y evite reproducir con los minerales necesarios para las energías renovables las mismas relaciones de dependencia.

Para ello, ha propuesto hojas de ruta participativas y alineadas con el objetivo de limitar el calentamiento global a 1,5°C, con medidas como frenar nuevas exploraciones y licencias de extracción, apoyar a las comunidades y desarrollar capacidades productivas regionales.

A su vez, ha destacado que las acciones nacionales no bastan para superar las barreras estructurales, por lo que reclamó solidaridad, cooperación internacional y una agenda colectiva hacia la COP31 que transforme no solo las fuentes de energía, sino también las estructuras económicas y de poder.

Por último, el coordinador de políticas internacionales del Observatorio Climático (OC), Claudio Angelo, ha mostrado su optimismo con respecto a los resultados sobre este debate que se puedan conseguir durante la Cumbre del Clima.

"Tenemos cosas importantes que tenemos que lograr en las negociaciones del mandato, pero lo que es aún más importante será lo que ocurrirá con respecto a esos ítems de la negociación. ¿Qué países se unen y deciden hacer para expandir esta transición de combustibles fósiles y qué va a ocurrir con la conversación de finanzas?", se ha preguntado.

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