Latam.-Ciencia.-CSIC desarrolla un proyecto para mejorar el conocimiento de afloramientos de yesos en el desierto de Gobi en Asia - IPE-CSIC
BOLIVIA, 9 Oct (EUROPA PRESS)
Una reciente expedición científica al corazón del desierto de Gobi, liderada por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) junto con el Instituto Pirenaico de Ecología (IPE-CSIC) y la Estación Experimental de Aula Dei (EEAD-CSIC), junto a colaboradores de Mongolia, Armenia, Uzbekistán y Tayikistán, culminó exitosamente tras once días de exploración, en los cuales se recorrieron más de 4.000 kilómetros para estudiar los afloramientos de yeso de una de las zonas más áridas y menos investigadas del planeta.
Durante su viaje, iniciado en Ulán Bator, los científicos, entre ellos tres españoles: Yolanda Pueyo y Sara Palacio del IPE y David Moret de la EEAD, recolectaron más de 200 especímenes para colecciones de herbario, 250 muestras de planta para análisis químico, casi 100 muestras de suelo y rocas, y 30 cilindros para examinar las propiedades hidroecológicas del terreno. Estos esfuerzos apuntan a una primera caracterización detallada de la diversidad vegetal y edáfica del desierto de Gobi, destacando cómo ciertas especies han evolucionado para adaptarse a las duras condiciones de vida sobre los yesos, con escasez de nutrientes y un alto contenido de calcio y sulfatos.
Yolanda Pueyo destacó la importancia del proyecto no solo por sus hallazgos sino también por "establecer y estrechar colaboraciones con investigadores asiáticos para futuros proyectos".
El desierto de Gobi, notable por sus extremas temperaturas que oscilan entre más de 30ºC en verano y menos de -30ºC en invierno y sus escasas precipitaciones, presenta un desafío significativo para la vida vegetal. Sin embargo, la flora de los yesos ha desarrollado mecanismos extraordinarios para sobrevivir, adaptándose a estas condiciones inhóspitas, lo que convierte a estos ecosistemas en hogares de únicas y altamente especializadas comunidades vegetales.
Además de sus contribuciones científicas, la expedición arroja luz sobre la vida nómada predominante en Mongolia. Sara Palacio comentó que "la forma de vida en Mongolia sigue siendo nómada a base de ganadería extensiva”, lo que se refleja en el vasto paisaje del país, marcado por la movilidad de sus habitantes y la ausencia de infraestructuras permanentes.
Este proyecto representa un avance significativo en el conocimiento de los frágiles ecosistemas de los suelos de yeso y su biodiversidad, así como en la comprensión de las estrategias de adaptación vegetal a condiciones extremas, contribuyendo valiosamente a la ciencia global y la conservación de estos singulares hábitats.