Publicado 04/10/2024 06:54

BOLIVIA.- Del 4 al 15 de octubre de 1582 nunca ocurrió: Un hueco en la historia causado por el calendario gregoriano.

Latam.-Ciencia.-¿Qué ocurrió del 4 al 15 de octubre de 1582? Nada.
Latam.-Ciencia.-¿Qué ocurrió del 4 al 15 de octubre de 1582? Nada. - WIKIMEDIA COMMONS

BOLIVIA, 4 Oct (EUROPA PRESS)

El mundo conmemora este 4 de octubre el 442 aniversario desde la transición del Calendario Juliano al Gregoriano, una modificación que sigue siendo el estándar temporal hoy en día. El cambio histórico significó que el 4 de octubre de 1582, un jueves según el calendario antiguo, fue seguido por el 15 de octubre, un viernes según el nuevo calendario, resultando en la eliminación de diez días del calendario sin transición.

La reforma Gregoriana surgó por la necesidad de rectificar el desajuste acumulado desde el primer Concilio de Nicea en 325, donde se fijó el método de cálculo para la celebración de la Pascua y otras festividades religiosas móviles con relación a ella, fundamentadas en la observación astronómica. Dicho desajuste era resultado de la diferenciación entre la longitud del año trópico real y el calculado según el calendario Juliano. El Juliano sobrestimaba la duración del año trópico por aproximadamente 11 minutos, lo que llevó a un error acumulado de cerca 10 días entre los años 325 y 1582.

Para corregir este error, el calendario Gregoriano, desarrollado con el impulso del jesuita alemán Christopher Clavius, introdujo un nuevo sistema de años bisiestos: cada año divisible por 4 sería bisiesto, excepto aquellos años también divisibles por 100, a menos que fueran divisibles por 400. Por ejemplo, el año 2000 fue bisiesto bajo estas reglas, pero el año 2100 no lo será.

Su implementación fue inmediata en territorios de predominio católico en Europa, pero se extendió de manera gradual en otras regiones: las áreas protestantes lo adoptaron hasta 1700, mientras que Gran Bretaña lo hizo en 1753; Japón en 1873 y Rusia, ya como la Unión Soviética, en 1918.

El ajuste del calendario no solo buscó corregir el cálculo para la observancia de las festividades religiosas, sino que también realineó prácticamente el calendario civil con el ciclo solar, un cambio que permanece vigente y continúa marcanndo cómo medimos el tiempo en la actualidad.