Publicado 15/09/2026 10:11

ACNUR cifra en 100.000 los desplazados por la escalada del conflicto en Yemen

Estima que son necesarios hasta 12 millones de euros en fondos internacionales para sostener la ayuda a los que huyen de los ataques

Archivo - ADEN, Aug. 19, 2025  -- A building destroyed in conflicts between Yemen's government forces and the Houthi group is seen on the outskirts of Aden, Yemen, Aug. 11, 2025.   As the World Humanitarian Day is marked across countries on Tuesday, the M
Archivo - ADEN, Aug. 19, 2025 -- A building destroyed in conflicts between Yemen's government forces and the Houthi group is seen on the outskirts of Aden, Yemen, Aug. 11, 2025. As the World Humanitarian Day is marked across countries on Tuesday, the M - Murad / Xinhua News / Europa Press - Archivo

MADRID, 15 Sep. (EUROPA PRESS) -

El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha cifrado este martes en 100.000 los desplazados yemeníes por el conflicto en el país, que ha forzado a miles de personas a cruzar el estrecho de Bab el Mandeb en busca de refugio en Yibuti, en un contexto marcado por graves restricciones de acceso humanitario y daños en infraestructuras clave.

"La rápida escalada de las hostilidades a lo largo de la costa occidental de Yemen ha desplazado a más de 100.000 personas dentro del país y ha obligado a miles más a buscar seguridad cruzando el estrecho de Bab el Mandeb hacia Yibuti", ha indicado la agencia de la ONU en un comunicado.

La crisis está generando un notable flujo transfronterizo, registrándose la llegada por mar de más de 2.400 personas a Yibuti en apenas cuatro días, principalmente a través de puntos como Obock, Jor Angar, Mulhule y Godoria. De ellos, más del 60% son mujeres, niños y personas mayores que huyen de la inseguridad.

"Las familias de Yibuti y la comunidad de refugiados yemeníes están abriendo sus puertas y compartiendo lo poco que tienen, pero la respuesta humanitaria, que ya se enfrenta a una grave crisis de financiación, está al límite", ha alertado la representante de ACNUR en Yibuti, Sandrine Desamours, quien añade que el asentamiento de Markazi solo cuenta con espacio para unos 5.000 desplazados más pese a que se espera la llegada de más de 10.000 personas.

ACNUR también está supervisando la posibilidad de que se produzcan desplazamientos hacia Somalia en el contexto del conflicto, donde ha llevado a cabo un plan de contingencia ante la posibilidad de que se produzcan nuevas llegadas de desplazados.

En paralelo, el deterioro de la seguridad en el estrecho de Bab el Mandeb amenaza con agravar la logística humanitaria. La interrupción de las rutas marítimas podría obligar al desvío de buques a través del cabo de Buena Esperanza, añadiendo entre 25 y 30 días a los tiempos de tránsito, encareciendo los costes de transporte y retrasando la entrega de ayuda a Yemen y a otros países como Sudán.

ACNUR ha puesto en marcha medidas de mitigación al respecto, enviando suministros de emergencia hacia Sudán y planteando también la posibilidad de realizar envíos por vía terrestre desde sus reservas mundiales en Dubái y Nairobi.

Ante esta situación, la agencia ha activado planes de respuesta inmediata en Yemen, que incluyen asistencia financiera multipropósito, refugios de emergencia y distribución de 'kits' para miles de hogares vulnerables, además de supervisar la situación de más de 65.000 refugiados y solicitantes de asilo atrapados en el país.

Para cubrir las necesidades urgentes dentro del territorio yemení y sostener las operaciones de acogida en Yibuti, la agencia de la ONU ha estimado que se necesitan "de forma inmediata" un total de 14 millones de dólares (12 millones de euros) en fondos internacionales.

"NO SOMOS SOLO NÚMEROS"

Por su parte, el Consejo Noruego para los Refugiados (NRC) ha advertido de que tres de cada cuatro hogares de personas recién desplazados carecen de un refugio adecuado y que, en algunos lugares, hasta siete familias se ven obligadas a compartir una sola tienda.

Los testimonios recogidos por los equipos sobre el terreno reflejan la desesperación de miles de residentes que han huido de los ataques en mitad de la noche sin enseres básicos, caminando en muchos casos hasta 15 kilómetros para salvar sus vidas.

"No es la primera vez que me desplazo y me temo que no será la última. Quiero que el mundo sepa que no somos números ni simples desplazados; somos familias inocentes, seres humanos, y estamos cansados de correr y huir de nuestras vidas", relata Amar, un joven yemení de 20 años afectado por esta nueva escalada.

El secretario general de NRC, Jan Egeland, ha indicado que "la escalada no podría llegar en peor momento para los yemeníes", instando a las partes en conflicto a "evitar poner en peligro a los civiles o atacar zonas civiles".

En un país donde la mitad de la población lucha por llevar comida a la mesa, un conflicto a gran escala es un golpe devastador para millones de familias. La comunidad internacional debe actuar ya para movilizar recursos; Yemen sencillamente no puede soportar otra emergencia", ha argüido.

El NRC ha informado de que ha proporcionado ayuda a las familias desplazadas --como vivienda, agua y saneamiento-- en las gobernaciones de Taiz y Abian, al sur del país. Sin embargo, ha denunciado una financiación insuficiente y ha advertido de que las existencias se están agotando.

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