Archivo - Adicciones: tabaco, alcohol, pastillas. - KATARZYNABIALASIEWICZ/ISTOCK - Archivo
MADRID, 25 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Red de Atención a las Adicciones (UNAD) ha expresado su "preocupación" ante la "tendencia creciente a diluir la especificidad de las políticas de drogas y adicciones dentro de marcos más amplios de Salud Mental a nivel autonómico", motivo por el que va a compartir un manifiesto con las Administraciones públicas.
Según ha indicado esta ONG, es "urgente" realizar una reflexión al respecto "para el presente y el futuro de las políticas públicas de drogas y adicciones". Esta situación podría afectar "a la capacidad de respuesta de un sistema que durante décadas ha demostrado su eficacia desde un enfoque integral", ha puesto de manifiesto.
"En caso de integrarse las adicciones en estructuras más amplias de Salud Mental, es fundamental preservar la especificidad del ámbito", ha declarado UNAD, también con motivo de la celebración, este viernes, 26 de junio, del Día Internacional contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas. A su juicio, es "imprescindible" mantener "su enfoque propio y su modelo de intervención especializado, garantizando que esta integración no diluya las respuestas, recursos y conocimientos específicos que requieren las personas con problemas de adicción".
En este contexto, ha defendido que las políticas de drogas y adicciones "requieren una mirada específica, capaz de abordar la complejidad de los procesos de consumo y recuperación, así como la diversidad de situaciones vitales de las personas". "Cuando estos problemas se abordan prioritariamente desde una lógica clínica o se integran en el sistema de Salud Mental sin preservar suficientemente su identidad propia, existe el riesgo de que pierdan protagonismo enfoques esenciales", ha explicado.
Entre estos últimos, ha citado "la prevención, la reducción de riesgos y daños, la incorporación social y la perspectiva de género, pilares fundamentales del actual sistema de atención". Sobre el primero, ha apuntado que "debe entenderse como una estrategia transversal, presente a lo largo de todo el ciclo vital y en los distintos entornos donde se construyen los hábitos y relaciones sociales, desde el ámbito familiar y educativo hasta los espacios comunitarios, laborales y digitales".
PERSPECTIVA DE GÉNERO
En cuanto a la reducción de riesgos y daños, ha señalado que es "una intervención imprescindible para proteger la salud, los derechos y la vida de las personas, especialmente en un contexto de transformación de los mercados de drogas, aparición de nuevas sustancias y evolución de los patrones de consumo". Mientras, sobre la incorporación sociolaboral, ha indicado que es "parte inseparable de los procesos de atención", y en relación con la perspectiva de género, ha sostenido que "las mujeres con problemas de adicciones siguen enfrentando barreras específicas de acceso a los recursos, mayores niveles de estigma y situaciones de especial vulnerabilidad derivadas de desigualdades estructurales".
Tras afirmar UNAD que se debe "preservar una planificación estable, una financiación suficiente y una coordinación efectiva entre niveles y ámbitos de intervención", ha subrayado también que "el papel esencial del Tercer Sector especializado en el diseño, desarrollo y evaluación de las políticas públicas de adicciones".
Por último, ha informado de que está desarrollando una campaña de sensibilización en redes sociales "que pone el foco en las personas en un día en el que habitualmente la atención se centra en el tráfico ilícito de drogas". Esta "busca recordar la importancia de situar a las personas en el centro de las políticas y de las intervenciones, además de sensibilizar sobre cómo el lenguaje influye en la construcción del estigma y en la percepción social de las adicciones", ha concluido.