Archivo - Una mujer transporta agua en los alrededores de la capital de Sudán del Sur, Yuba (archivo) - Michael Kappeler/dpa - Archivo
MADRID, 29 Abr. (EUROPA PRESS) -
Naciones Unidas han advertido de que el agravamiento de la crisis de hambre en Sudán del Sur empuja a 7,8 millones de personas a niveles de inseguridad alimentaria grave, en el segundo trimestre del año, lo que supone más de la mitad de la población del país, con 2,2 millones de niños sufriendo desnutrición aguda, según los últimos datos de la Integrada de la Seguridad Alimentaria (CIF).
La Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Programa Mundial de Alimentos (WFP) y el Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) han señalado que esta cifra supone un 56% de la población, lo que implica uno de los niveles más altos de inseguridad alimentaria aguda en el mundo en la actualidad.
Así, han detallado que entre las personas que se prevé sufran inseguridad alimentaria aguda, 73.300 se enfrentan a una situación de Catástrofe (Fase 5 de la CIF), el nivel más grave --un dato supone un aumento del 160% respecto a la estimación anterior--, mientras que 2,5 millones de personas se encuentran en emergencia (Fase 4) y5,3 millones en crisis (Fase 3).
Los citados organismos han subrayado que la crisis está azuzada por el recrudecimiento del conflicto, el desplazamiento de población, la crisis económica, los impactos económicos y una producción agrícola por debajo de la capacidad, lo que limita el acceso a una alimentación suficiente a gran parte de la población del país africano.
En este sentido, han explicado que solo en el estado de Jonglei cerca de 300.000 personas han sido desplazadas por la reciente ofensiva del Ejército de Sudán del Sur contra un grupo opositor, dejando a muchas comunidades aisladas de la ayuda humanitaria. A ello se suma el aumento de los precios de los alimentos, que aumenta aún más la inseguridad alimentaria.
La desnutrición aguda se ve ahondada por la de acceso a servicios de salud y nutrición debido a que muchos centros han sido dañados o cerrados por el conflicto, mientras que la escasez de suministros y fondos reduce el acceso a tratamientos vitales, con brotes de cólera, malaria y sarampión.
Por ello, han alertado del riesgo real de hambruna en cuatro condados de los estados de Alto Nilo y Jonglei, en un contexto en el que la CIF prevee que once condado de estos dos estados y el de Unidad alcancen niveles de desnutrición aguda correspondientes a la Fase 5 en el citado periodo entre abril y junio.
DESNUTRICIÓN INFANTIL
En lo relativo a la situación de la infancia, los organismos han afirmado que 2,2 millones de niños y niñas de entre seis meses y cinco años sufren desnutrición aguda, lo que supone un aumento de 100.000 casos en comparación con hace seis meses. Hasta julio de este año, se prevé que 700.000 niños y niñas sufran desnutrición aguda grave, la forma más letal.
En este contexto, han señalado que cerca de 1,2 millones de mujeres embarazadas lactantes padecen desnutrición aguda, lo que pone tanto a las madres como a los bebés en un riesgo elevado.
"Ahora, más que nunca, no podemos permitirnos perder los avances logrados con tanto esfuerzo en los últimos años, especialmente cuando Sudán del Sur trabaja para fortalecer sus sistemas agroalimentarios y consolidar señales alentadoras de producción agrícola local", ha dicho Rein Paulsen, director de la Oficina de Emergencias y Resiliencia de la FAO.
"Estos avances siguen siendo altamente vulnerables a los conflictos, la inseguridad y los impactos climáticos, precisamente los factores que impulsan la actual crisis alimentaria. Debemos actuar con urgencia y de forma colectiva para proteger los medios de vida, sostener la producción de alimentos y evitar que millones de personas caigan aún más en el hambre", ha destacado.
En esta línea, Ross Smith, director de Emergencias y Preparación del PMA, ha apuntado a "un aumento significativo del conflicto en Jonglei y Alto Nilo desde inicio de año, así como de bloqueos recurrentes en nuestros intentos de acceder a las personas en estas zonas". "Actualmente nos encontramos en una carrera contrarreloj para acelerar y aumentar nuestras entregas a lugares remotos ante la previsión de una temporada de lluvias temprana", ha añadido.
"Nos preocupa profundamente la situación de muchas personas a las que quizá no podamos llegar debido a los desafíos persistentes. El conflicto está afectando especialmente a mujeres, niños y niñas. Estos niños son el futuro del país, pero sin apoyo urgente, ese futuro está en riesgo. Debemos actuar con rapidez y decisión para garantizar su supervivencia y bienestar", ha argumentado.
Por su parte, Lucia Elmi, directora de Emergencias de UNICEF, ha lamentado "una espiral descendente, con 2,2 millones de niños y niñas que sufren desnutrición aguda y cerca de 700.000 de ellos en grave riesgo de morir por desnutrición aguda grave". "Cada día de retraso en el acceso humanitario y en la entrega de suministros es un día en el que la vida y el futuro de un niño penden de un hilo", ha valorado.
"Hacemos un llamamiento a todas las partes para que permitan un acceso seguro y oportuno a las zonas afectadas por el conflicto, incluidas aquellas con población desplazada, y para que se amplíen las intervenciones nutricionales. Debemos actuar ahora si queremos salvar la vida de los niños y las niñas", ha zanjado Elmi.
Por último, estas agencias han reclamado un acceso humanitario "seguro, rápido y sin restricciones" a las zonas afectadas, así como una financiación sostenida y una protección a la población civil, dado que "sin una intervención rápida y a gran escala, la población de Sudán del Sur corre el riesgo de enfrentarse a una catástrofe humanitaria irreversible".