Publicado 11/01/2026 05:35

Sudán.- Save the Children denuncia la "catástrofe silenciosa" que "devasta la vida de millones de niños" en Sudán

La ONG lamenta que los recortes a la ayuda implican decidir "quién va a morir porque no va a recibir nada"

Archivo - Fotografía de archivo de una calle de la ciudad de Omdurmán, en Sudán.
Archivo - Fotografía de archivo de una calle de la ciudad de Omdurmán, en Sudán. - Mudathir Hameed/dpa - Archivo

MADRID, 11 Ene. (EUROPA PRESS) -

La organización no gubernamental Save the Children ha denunciado que la guerra en Sudán, que el viernes cumplió mil días desde su inicio en abril de 2023, se ha convertido en una "catástrofe silenciosa que ha devastado la vida de millones de niños", incluidos muchos que "han pasado toda su infancia bajo el sonido de las bombas" por los enfrentamientos entre el Ejército y las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF).

"Para nosotros esto no es solamente una cifra simbólica. Son mil días de violencia, de miedo, de hambre y de pérdida para toda una generación de niños", ha dicho Francesco Lanino, director adjunto de Save the Children en Sudán, en una entrevista concedida a Europa Press, en la que resalta que hay "más de 15 millones de niños" afectados "directamente" por el conflicto en el país africano.

Desde Puerto Sudán, ha afirmado que se trata de "niños desplazados, separados de sus familias, expuestos a violencia extrema, sin acceso a educación, a atención sanitaria básica y en muchos casos sin saber si mañana tendrán algo que comer". "Sudán se ha convertido en una de las mayores crisis humanitarias infantiles del mundo y sin embargo sigue siendo una de las más olvidadas", ha lamentado.

Lanino ha hecho hincapié en que la crisis está marcada por el hambre, dado que se prevé que las condiciones de hambruna declaradas en las ciudades de El Fasher, Kadugli y El Obeid, "persistirán al menos probablemente todo 2026", dado que "el conflicto ha destruido los medios de vida y ha paralizado los mercados", lo que provoca que hay muchas personas que "no tienen nada para comer".

A ello se suma que el sistema sanitario "está prácticamente colapsado", dado que "el 70% de los centros de salud no funcionan", en un contexto en el que un brote de cólera ha dejado más de 72.000 casos de cólera, con más de 2.000 muertos, durante 2025, algo agravado por los recortes a la ayuda humanitaria durante los últimos años, que han tenido un impacto especialmente duro en Sudán.

"El impacto de los recortes de toda la ayuda humanitaria tiene implicaciones muy fuertes en un país como Sudán", ha dicho Lanino, quien ha explicado que cuando se habla de recortar fondos para entregar alimentos a las víctimas "no solamente es dinero". "Estamos hablando de cortar vidas. Cuando hablamos de recortar la ayuda humanitaria, implica decidir a nivel de comunidad internacional, que mil niños o personas podrían morir o van a morir porque no van a recibir nada", ha remarcado.

"El impacto es devastador, es terrible", ha avisado, al tiempo que ha afirmado que Save the Children trabaja para levantar instalaciones con acceso a agua potable y escuelas, además de apoyar comedores comunitarios para que las personas en situación de vulnerabilidad puedan recibir al menos una comida diaria.

En este sentido, ha argumentado que pedir atención o ayuda a Sudán "no implica que haya que olvidarse de lo que está pasando en Gaza en Ucrania", en un momento en el que estas crisis han concentrado la atención de la comunidad internacional, antes de insistir en que el país "vive una de las crisis humanitarias más grandes del mundo".

CRÍMENES CONTRA LA INFANCIA

Lanino ha denunciado que los niños son víctimas de crímenes y ha pedido mayor atención internacional para que estas personas sepan que están siendo vigiladas y que serán juzgadas, especialmente después de las atrocidades perpetradas por las RSF tras hacerse en octubre con el control de El Fasher.

Así, ha afirmado que lo vivido en El Fasher fue "una de las situaciones más terribles" en 2025 y ha añadido que miles de personas, entre ellos niños, tuvieron que huir, iniciando una serie de desplazamientos ante la falta de lugares seguros, especialmente tras el cierre fronterizo de Egipto. "Están en distintos lugares del país, pero realmente sin entender dónde ir o cuál puede ser su futuro", ha apuntado.

"Hay crímenes internacionales contra la niñez y hay personas que han cometido estos crímenes", ha restaltado Lanino, quien ha incidido en la necesidad de una rendición de cuentas, también para garantizar que estas atrocidades "no se van a repetir", especialmente ante los ataques contra instalaciones civiles.

En esta línea, el representante de Save the Children ha explicado el trauma sufrido por los niños huidos de El Fasher, quienes relataron historias sobre el asesinato de sus familiares o vecinos. Según Lanino en muchos casos los menores "no entienden" siquiera los motivos del conflicto o las razones de las matanzas, en ocasiones con tintes étnicos o intercomunitarios.

Así, ha incidido en la importancia de que las víctimas reciban "educación" y "protección", pero también de que "puedan conversar de todo lo que han pasado", especialmente ante la posibilidad de que "en el futuro, quieran venganza". "Es un poco el miedo que hay en el país, donde las atrocidades siguen y no hay un momento de reconciliación para tratar lo que los niños y estas personas están viviendo", ha argumentado.

"Había un conflicto en Sudán hace años (...), entonces son generaciones que siguen combatiendo y se siguen cometiendo atrocidades", ha apuntado. "Lo que se necesita es una estabilidad política. Se necesita apoyar a estos niños con educación y medios de vida para crear una situación estable para que estas masacres y esta situación no se repita en el futuro", ha sostenido.

NECESIDAD DE UN ALTO EL FUEGO

Por todo ello, ha reiterado la necesidad de un alto el fuego "inmediato" para permitir también un aumento de la entrega de ayuda por parte de las ONG y las agencias de Naciones Unidas, especialmente en los lugares más vulnerables, que se centran en El Fasher, Kadugli, Dilling y las montañas Nuba, escenario durante los últimos meses de los principales combates.

El conflicto y la inseguridad afectan gravemente a la capacidad de estas organizaciones para entregar ayuda a la población, unos esfuerzos para los que Save the Children mantiene cierto grado de coordinación con las partes implicadas de cara a garantizar la viabilidad de sus operaciones en un total de catorce estados. "Trabajamos principalmente en el sector de salud y nutrición", ha explicado.

"Hay clínicas, centros de salud, donde los niños y las personas en situación de inseguridad alimentaria pueden recibir tratamiento nutricional", ha sostenido, al tiempo que ha especificado que la ONG cuenta con más de 150 centros operativos que dan servicios nutricionales y atención médica a 23.000 niños a diario.

La organización gestiona además "centros recreativos" para que estos niños reciban "apoyo psicosocial" y para que "puedan volver a ser niños y jugar", al tiempo que trabaja con escuelas públicas de Sudán, donde el 90% de estos centros están cerrados, lo que supone el riesgo de que exista "una generación de sudaneses que probablemente no va a saber leer y escribir en el futuro".

De esta forma, ha subrayado que la principal dificultad pasa por "recibir las autorizaciones" para llegar a los lugares más afectados para entregar ayuda, especialmente en una región "muy compleja" que incluye, por ejemplo, que la "única forma" de dar ayuda en Darfur sea a través de Chad, mientras que par dar apoyo en Kordofán Sur y las montañas Nuba es necesario que llegue desde Sudán del Sur.

Por último, ha puntualizado que una de las prioridades para hacer frente a esta situación es que haya una "presión política", también por parte de los países de la Unión Europea (UE), para que la ayuda humanitaria pueda llegar "a las personas más vulnerables" en diferentes partes del país, ante las denuncias sobre la falta de atención al conflicto y la ausencia de avances en el plano diplomático de cara a un acuerdo de paz.

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