Publicado 29/03/2026 03:18

La ONU constata 1.300 muertos en ejecuciones sumarias durante los últimos cinco meses de conflictos en RDC

Casi 1.500 personas han sido secuestradas y las víctimas de abuso sexual, especialmente niñas, van en aumento

Archivo - Soldados en Masisi, en la provincia de Kivu Norte, en el este de República Democrática del Congo (RDC)
Archivo - Soldados en Masisi, en la provincia de Kivu Norte, en el este de República Democrática del Congo (RDC) - ALAIN UAYKANI / XINHUA NEWS / CONTACTOPHOTO

MADRID, 29 Mar. (EUROPA PRESS) -

Naciones Unidas ha descrito esta semana un panorama desolador sobre los varios conflictos que azotan el este de República del Congo, donde el principal enfrentamiento entre el Ejército y las milicias del M23 en la región de Kivu ensombrece la actuación de otros grupos armados en provincias vecinas como Ituri, y que dejan saldos como 1.300 muertos en ejecuciones sumarias o casi 1.500 desaparecidos en los últimos cinco meses.

La Alta Comisionada Adjunta para los Derechos Humanos de la ONU, Nada Al Nashif, ha informado de que su oficina ha documentado en los últimos cinco meses unos 600 episodios de ejecuciones sumarias en grupo y otros 1.200 casos de violencia física, "incluyendo tortura, violación y otros tratos inhumanos".

El uso de la violación como arma de guerra va en aumento: durante el periodo estudiado, la ONU tiene constancia de 450 víctimas de violencia sexual y de género, en plena "escalada de la violencia sexual contra la infancia".

En lo que a culpables se refiere, la ONU apunta a tres principales: el M23, las milicias gubernamentales conocidas como los wazalendos que se enfrentan a ellos, y las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF), vinculadas a Estado Islámico. Este grupo armado, que durante años ha aterrorizado a la población de Ituri, ha consolidado desde finales de año la expansión de sus operaciones a Kivu Norte o Tshopo, dejando a su paso un saldo de más de 260 asesinatos, miles de desplazados y la creación de una red de esclavismo sexual, con las menores como víctimas preferentes.

Sin embargo, Naciones Unidas también señala a las fuerzas de seguridad del Gobierno congoleño, a las que atribuye más de una cuarta parte de las violaciones de los Derechos Humanos que ha documentado, y uno de cada tres casos de violencia sexual.

Las huellas del conflicto entre el M23 y el Ejército congoleño se ven cada vez que los bandos en conflicto cambian posiciones. Tras la retirada a principios de año del M23 de la estratégica ciudad de Uvira, en Kivu Sur, los equipos de la ONU han encontrado varias fosas comunes en la zona que podrían albergar más de 200 cadáveres.

REDUCCIÓN DEL ESPACIO CÍVICO

Todos los esfuerzos internacionales para detener el conflicto y el espacio cívico en el país se está reduciendo cada vez más conforme el presidente congoleño, Félix Tshishekedi, aumenta la presión contra activistas y opositores.

"Periodistas, defensores de los derechos humanos y miembros de la oposición política se enfrentan a la intimidación, el acoso y la detención arbitraria", ha lamentado la Alta Comisionada Adjunta. "Entre octubre y febrero del año pasado, 42 miembros de la oposición fueron arrestados por expresar sus opiniones. Se desconoce el paradero de algunos, lo que podría constituir una desaparición forzada", ha indicado.

Además, desde octubre, el Consejo Nacional de Ciberdefensa "ha detenido arbitrariamente a 82 personas, principalmente opositores políticos, profesionales de los medios de comunicación y defensores de los derechos humanos", de los cuales "muchos permanecen incomunicados en lugares no oficiales, incluyendo domicilios particulares, y se les niega el acceso a asistencia legal, en medio de casos documentados de tortura y otros malos tratos".

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