Archivo - Un camión con agua en República Democrática del Congo cerca de Goma, en Kivu Norte - JOSPIN BENEKIRE - Archivo
La UE y EEUU piden a Kinshasa un calendario para "neutralizar" a las milicias que presuntamente alienta contra el Gobierno ruandés MADRID 14 Ago. (EUROPA PRESS) -
Las delegaciones de República Democrática del Congo y de Ruanda han terminado una nueva reunión de seguridad en Ginebra con ciertos compromisos para consolidar los Acuerdos de Paz de Washington firmados en diciembre del año pasado y destinados a poner fin al largo conflicto en el este congoleño, de momento sin éxito.
El Gobierno congoleño culpa a Ruanda de financiar a los rebeldes del Movimiento 23 de Marzo (M23) que operan a sus anchas en la región de Kivu. Las autoridades ruandesas, por contra, aseguran que es la RDC quien financia a grupos armados con ánimo desestabilizador, como las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda (FDLR).
Los acuerdos de Washington intentan acabar con la dimensión internacional del conflicto pero la realidad es que las hostilidades entre el Ejército y sus milicias, los wazalendos, y el M23, autoproclamados defensores de los tutsis congoleños, han continuado sin descanso desde entonces.
En cualquier caso, la reunión celebrada en Ginebra los días 12 y 13 de esta semana ha terminado con la propuesta de "iniciativas para fortalecer el seguimiento y la verificación de la implementación de los Acuerdos de Washington sobre el terreno"; que será estudiada por Estados Unidos. Las conclusiones de esta evaluación serán presentadas en el siguiente encuentro de los días 16 y 17 de septiembre.
Las partes, asimismo, han acordado una conferencia de planificación trilateral con EEUU en octubre de 2026 que culminará con la revisión de un orden de operaciones que guiará sus esfuerzos coordinados, según el comunicado del Departamento de Estado.
Al mismo tiempo, el Grupo Internacional de Contacto que lidera Francia para supervisar la evolución de los acuerdos de Washington pide a las autoridades congoleñas que tomen nota de la reciente disolución de una facción de las FDLR, el pasado 28 de julio.
El grupo, que conforman también Estados Unidos, Bélgica, Canadá, Dinamarca, la Unión Europea, Alemania, Países Bajos, Suecia, Suiza y el Reino Unido, insta a las autoridades congoleñas a "desarrollar rápidamente un plan operativo y un calendario realista" para conseguir "la neutralización efectiva de las FDLR, en consonancia con las obligaciones contraídas en los Acuerdos de Washington".