Publicado 12/02/2026 17:25

Los países europeos de la OTAN toman el mando de la nueva misión 'Centinela del Ártico'

Carros de combate principales Challenger 2 del Ejército británico avanzan por una carretera cerca de Tapa, en Estonia.
Carros de combate principales Challenger 2 del Ejército británico avanzan por una carretera cerca de Tapa, en Estonia. - OTAN

BRUSELAS 12 Feb. (EUROPA PRESS) -

La nueva misión 'Centinela del Ártico', lanzada este miércoles por la OTAN en aras de apaciguar la crisis abierta en el seno de la Alianza por Groenlandia e iniciada ante las amenazas de Estados Unidos de hacerse con la isla perteneciente a Dinamarca, tendrá una fuerte presencia de los aliados europeos.

La también conocida en ingles como 'Artic Sentry' fue anunciada por la Alianza Atlántica como resultado del acuerdo alcanzado en el foro de Davos entre el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y el inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, en un intento de reforzar la presencia militar en la región Ártica ante la cada vez mayor presencia de Rusia y China.

La idea de esta operación es coordinar bajo el mando de la OTAN, con la planificación del Mando Conjunto de Fuerza de Norfolk (JFC Norfolk), todos los ejercicios que cada uno de los Estados miembro de la Alianza llevan ya a cabo de manera independiente, aunque también está abierta a nuevos despliegues militares de cualquiera de los 32 países que conforman la organización.

Alemania ha sido el primer país en confirmar que participará en la primera etapa de la misión, para lo que mandará cuatro cazas Eurofighters y otras capacidades de reabastecimiento en el aire, según anunció su propio ministro de Defensa, Boris Pistorius, en declaraciones a los medios a la víspera de un encuentro de responsables de Defensa de la OTAN mantenido este jueves en Bruselas.

Otro país que contribuirá con nuevas capacidades en 'Centinela del Ártico' será Suecia, que enviará un número aún indeterminado de aviones de combate JAS 39 Gripe con el objetivo de apoyar la seguridad en el Ártico y el Alto Norte, tal y como recoge un comunicado publicado el Ministerio de Defensa sueco.

Hay también Estados miembro de la OTAN que han confirmado que participarán en la misión o han expresado su disposición a hacerlo si la Alianza así se lo solicita. Por ejemplo, Canadá ya ha detallado que está estudiando cómo puede aportar y ha manifestado que le gustaría que la iniciativa fuera permanente para asegurar en el tiempo la disuasión y la defensa ante ataques externos en la región.

El ministro de Defensa de Reino Unido, John Healy, que también ha apoyado una duración indefinida para la futura operación, ha informado que su país tendrá "un papel vital" en la misma, llegando a duplicar el número de militares desplegados en Noruega hasta alcanzar los 2.000 efectivos.

Precisamente Londres ha asumido esta semana el Centro del Mando Conjunto de la Fuerza de Norfolk --ubicado en el estado estadounidense de Virginia--, cuya área de responsabilidad abarca todo el Ártico y el Polo Norte y estará a cargo la dirección operativa de la misión, coordinándose con el Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte (NORAD) y los mandos Norte y Europeo de Estados Unidos.

ESPAÑA, DISPUESTA A PARTICIPAR

Otro de los Estados que integran la OTAN que se han mostrado dispuestos a participar en la misión ha sido España, cuya ministra de Defensa, Margarita Robles, ha detallado que está a la espera de conocer qué capacidades específicas le requiere el Comandante Supremo Aliado en Europa (SACEUR), Alexus G. Grynkewich.

En declaraciones a los medios tras la reunión de ministros de Defensa de la OTAN de este jueves, Robles ha reivindicado que "España participa siempre en todas las misiones de la Alianza Atlántica", como, por ejemplo, la 'Centinela del Báltico' y otras "muchísimas misiones" de la OTAN en el flanco este, como en Letonia, Lituania o Estonia.

Estas nuevas incorporaciones su suman a las misiones que ya están sobre el terreno y con el objetivo principal de la operación, ya que pasarán a estar coordinadas bajo un mando único a fin de aprovechar de manera mucho más eficaz los recursos, lograr un mayor impacto, y cubriendo cualquier laguna que se detecte.

Se integrarán, entre otros, el ejercicio noruego 'Cold Response', o la maniobra danesa 'Resistencia Ártica', misión en la que participaron hasta ocho países europeos en plena crisis por Groenlandia, y que provocó la indignación de Trump. Esto llevó al magnate a amenazar a los aliados con nuevos aranceles, tras lo que la Unión Europea se planteó cancelar su acuerdo comercial con Washington.

ACUERDO ENTRE BASTIDORES PARA CALMAR HUMOS

Finalmente, tras una reunión entre bastidores del Foro Económico Mundial en Davos, Rutte y Trump pusieron fin a la crisis con un acuerdo basado en iniciar dos líneas de trabajo simultáneas sobre la seguridad en Groenlandia, una primera para que la OTAN asuma más responsabilidad en la defensa del Ártico, y otra para evitar que Rusia y China tengan mayor presencia en la isla perteneciente a Dinamarca.

Según explicó Rutte en una comparecencia en el Parlamento Europeo antes del acuerdo, Estados Unidos estaba irritado por el poco gasto en Defensa de los socios europeos de la OTAN, y reclamaba que dieran "un paso adelante" y afrontaran "las consecuencias" para hacer frente a un "mundo posterior a la Guerra Fría".

El interés de Trump por el Ártico, según la Casa Blanca, se centra en la "seguridad nacional", más concretamente ante la cada vez mayor actividad militar de Rusia y el creciente interés económico de China en la zona, aprovechando el progresivo deshielo de la región, que genera nuevas rutas de navegación.

"UN CAMBIO DE MENTALIDAD DE LA OTAN"

Este jueves la sede la OTAN ha acogido por primera vez a los ministros de Defensa de la alianza una vez cerrada la pugna interna por Groenlandia, y ha sido el propio jefe aliado quien ha constatado que hay "un cambio de mentalidad" entre los socios europeos, que ahora coinciden en la "urgencia" y "necesidad" de garantizar una disuasión efectiva basada en "una defensa mucho más fuerte".

"Lo que he visto y he escuchado hoy es diferente a cualquier reunión de la OTAN en la que haya participado, y he estado en muchas desde 2010", ha valorado el también ex primer ministro de Países Bajos en una rueda de prensa al término del encuentro.

En su opinión, las relaciones en la organización son "mejores" que hace dos años, y por primera vez ha habido "unidad de visión". Concretamente, los 32 países de la OTAN, han coincidido en que "la Alianza es más fuerte cuando los europeos dan un paso al frente y asumen un mayor liderazgo".

Estados Unidos ha rebajado el tono con sus socios de Europa, llegando incluso a celebrar el "replanteamiento" que a su juicio les ha animado a asumir de manera genuina "el liderazgo de la defensa convencional", recuperando así la esencia fundacional de la organización.

Ha sido tan distinto el mensaje al de anteriores ocasiones, que el subsecretario de Defensa de Estados Unidos, Elbridge Colby --también en presente en Bruselas--, ha instado a sus socios a trabajar en "una especie de OTAN 3.0" que no esté basada en la dependencia europea de Estados Unidos y que vuelva a "aquello para lo que la Alianza fue concebida en un principio".

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