Publicado 29/03/2026 13:52

La comunidad internacional critica el veto israelí al patriarca latino de Jerusalén en el Domingo de Ramos

Incluso el embajador de EEUU en Israel ha censurado la decisión de las autoridades israelíes

Archivo - February 13, 2026, Cosenza, Rome, Italy: February 13, 2020, Cosenza. Cardinal Pizzaballa celebrating Mass. The Patriarch of Jerusalem, Cardinal Pierbattista Pizzaballa, participated in a celebration at the Diocesan Shrine of the Most Holy Crucif
Archivo - February 13, 2026, Cosenza, Rome, Italy: February 13, 2020, Cosenza. Cardinal Pizzaballa celebrating Mass. The Patriarch of Jerusalem, Cardinal Pierbattista Pizzaballa, participated in a celebration at the Diocesan Shrine of the Most Holy Crucif - Europa Press/Contacto/Valeria Ferraro/Agf

MADRID, 29 Mar. (EUROPA PRESS) -

Autoridades de países como Italia, Francia, España, Brasil e incluso Estados Unidos han expresado su rechazo a la decisión israelí de impedir el cardenal Pierbattista Pizzaballa, máxima autoridad católica en Palestina, celebrar la misa del Domingo de Ramos en la iglesia del Santo Sepulcro.

Uno de los primeros países en reaccionar ha sido Italia, cuya primera ministra, Giorgia Meloni, ha trasladado su condena sin paliativos a lo ocurrido. "Impedir la entrada del Patriarca de Jerusalén y del Custodio de Tierra Santa, especialmente en una solemnidad tan central para la fe como el Domingo de Ramos, constituye una ofensa no solo para los creyentes, sino para toda comunidad que reconoce la libertad religiosa", ha aseverado.

Roma ha presentado una protesta formal ante el Gobierno de Israel, ha informado el ministro de Exteriores del país transalpino, Antonio Tajani. "Quisiera expresar mi más profunda solidaridad con el Patriarca de Jerusalén, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, jefe de la Iglesia Católica en Tierra Santa, y con el Custodio de Tierra Santa, Padre Francesco Ielpo", ha comunicado Tajani en redes sociales, donde ha declarado lo ocurrido como "inaceptable".

A continuación, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, se ha sumado a la condena de Roma. "Ofrezco mi pleno apoyo al Patriarca Latino de Jerusalén y a los cristianos de Tierra Santa, a quienes se les impide celebrar la Misa del Domingo de Ramos en el Santo Sepulcro", ha manifestado el presidente francés en redes sociales.

Macron condena "esta decisión de la Policía israelí, que se suma al preocupante aumento de las violaciones al estatus de los Lugares Santos en Jerusalén" y exige garantías a "la libertad de culto en Jerusalén para todas las religiones".

Incluso el embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, considerado muy cercano a las autoridades israelíes, ha trasladado su consternación ante la medida. Si bien Huckabee admite la necesidad de establecer esta clase de reglas, el embajador estadounidense ha resuelto que lo ocurrido "constituye un lamentable abuso de poder que ya está teniendo importantes repercusiones a nivel mundial".

"Resulta difícil comprender o justificar que se le impida al patriarca entrar a la iglesia el Domingo de Ramos para una ceremonia privada", ha añadido Huckabee.

Desde España, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha exigido a Israel respeto por "la diversidad de credos y el derecho internacional" después de responsabilizar al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, de impedir "a los católicos celebrar el Domingo de Ramos en los Lugares Santos de Jerusalén". "Sin explicación alguna. Sin razones ni motivos", ha denunciado.

Por ello, ha trasladado la condena del Gobierno de España a lo que ha calificado de "ataque injustificado a la libertad religiosa". "Exigimos a Israel que respete la diversidad de credos y el derecho internacional. Porque sin tolerancia es imposible convivir", ha escrito.

El Gobierno israelí ha explicado que la decisión fue tomada por motivos de seguridad dadas las restricciones ordenadas por el Ejército como medida de precaución ante posibles ataques iraníes pero el embajador se ha declarado desconcertado ante este argumento porque la misa se iba a celebrar prácticamente a puerta cerrada y muy por debajo de las 50 personas que estipula el actual límite máximo permitido para reuniones sociales.

INCUMPLIMIENTO DE ACUERDOS PREVIOS Y MODIFICACIÓN DEL 'STATU QUO'

Por su parte, Jordania, de cuyo Gobierno depende formalmente la Administración de Asuntos Religiosos de Jerusalén, también ha rechazado lo ocurrido "en los términos más enérgicos" como "una flagrante violación del derecho internacional, del derecho internacional humanitario y del statu quo jurídico e histórico vigente, así como una violación de la libertad de acceso irrestricto a los lugares de culto".

Jordania recuerda además que Israel ha impuesto un "cierre continuado" de la Mezquita de Al Aqsa y llamado a la comunidad internacional para que asuma sus responsabilidades legales y morales, y obligue a Israel a cesar sus violaciones de los lugares sagrados islámicos y cristianos en Jerusalén.

Mientras, la Autoridad Nacional palestina ha denunciado el "crimen" que supone impedir el acceso del patriarca al Santo Sepulcro porque "afecta tanto al mundo cristiano como al islámico" e inclumple los compromisos vigentes. "Es un peligroso precedente que infringe la libertad de culto y atenta contra la auténtica presencia cristiana en el territorio palestino ocupado, incluida Jerusalén Este", ha advertido el Minsiterio de Asuntos Exteriores palestino en un comunicado.

"Asimismo, representa un desprecio por los sentimientos de cientos de millones de personas en todo el mundo y ofende los sentimientos de cristianos y musulmanes", ha argumentado, por lo que pide una intervención internacional en forma de presión a Israel y mayor presencia internacional para "preservar la presencia palestina cristiana".

También ha reaccionado el presidente de Polonia, Karol Nawrocki, quien ha criticado y condenado la medida. "Es una falta de respeto para la tradición y la cultura cristianas", ha señalado en redes sociales.

Portugal, por su parte, sostiene que el veto a Pizzaballa "merece la más firme reprobación". "Se exhorta a las autoridades israelíes a garantizar y practicar la libertad de religión y de culto", ha planteado.

Para Brasil se trata de un hecho condenable y recuerda que en las últimas semanas las autoridades israelíes han restringido la entrada de fieles cristianos en la Iglesia del Santo Sepulcro y de musulmanes en la Explanada de las Mezquitas incluso siendo Ramadán. Estas acciones son de "extrema gravedad" y "contrarias al 'statu quo' histórico" y cita el dictámen de la Corte Internacional de Justicia del 19 de julio de 2024 que considera "ilícita" la presencia israelí en territorio ocupado palestino, incluido Jerusalén Este.

Israel se hizo con el control de la Explanada de las Mezquitas y el resto de la Ciudad Vieja de Jerusalén durante la Guerra de los Seis Días de 1967. Sin embargo, permitió que Jordania siguiera manteniendo la autoridad religiosa en el lugar.

Israel, en cualquier caso, considera Jerusalén como su capital "indivisible", si bien el estatus de la ciudad esté pendiente de un acuerdo de paz con las autoridades palestinas, que reclaman Jerusalén Este como capital de un Estado en las fronteras de 1967 en el marco de una solucion de dos estados respaldada por la comunidad internacional.

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