Publicado 30/08/2026 09:57

Libia.-AMP2.- Las facciones libias firman en Trípoli un acuerdo para celebrar elecciones en un plazo máximo de 24 meses

El Comité 4+4 alcanza un consenso sobre procedimientos electorales a pesar del rechazo de la Presidencia

La representante de la Secretaría General de la ONU para Libia, Hanna Tetteh
La representante de la Secretaría General de la ONU para Libia, Hanna Tetteh - UNSMIL/X

MADRID, 30 Ago. (EUROPA PRESS) -

Las facciones libias han firmado este domingo en Trípoli un acuerdo para progresar en la 'hoja de ruta' hacia las ansiadas elecciones que esperan abrir una nueva era en el país tras décadas de conflicto, con la ratificación de un texto que consensúa la designación del jefe de la Comisión Electoral y el desarrollo del marco legal para unos comicios para los que se ha fijado, en principio, un plazo máximo de 24 meses.

El acuerdo, además, concede que los ciudadanos con doble nacionalidad se postulen para cargos públicos, siempre que el ganador renuncie a su doble ciudadanía antes de jurar el cargo. También permite que el personal militar participe dentro de marcos que garanticen la neutralidad y la segunda vuelta de las elecciones presidenciales no tendría razón de ser si la primera se decide por mayoría simple, además de poner fin al vínculo entre sus resultados y las elecciones legislativas.

Las elecciones, según el borrador del texto recogido por los medios libios, se celebrarán en un "plazo no superior a 24 meses, bajo un único poder ejecutivo e instituciones nacionales unificadas" y en caso de que esta unificación resulte imposible, "las partes trabajarán con la misión de la ONU para encontrar el mejor mecanismo para alcanzar este hito electoral", reza el texto. El nuevo presidente de la Comisión Electoral será Ibrahim Dhaw Al-Hammali

El comité 4+4 comprende al Gobierno de Trípoli, reconocido por la comunidad internacional, y a las autoridades paralelas del este del país, enfrentadas desde la guerra civil que sacudió el país norteafricano después de la muerte en 2011 del líder libio Muamar Gadafi. Desde entonces, la historia de Libia ha estado marcada por la división y una sucesión de momentos convulsos.

UN PASO ADELANTE

Los dos principales firmantes, el primer ministro del Gobierno de Trípoli, Abdulhamid Dbeibé, y el alto comandante de las fuerzas libias en el este del país, Sadam Haftar, han celebrado el acuerdo como un impulso esencial para el país. "Un paso importante", según Dbeibé, "que fortalece el camino que hemos abogado desde el principio: acabar con las constantes etapas de transición para encaminarnos a las elecciones".

Haftar, hijo del hombre fuerte del este de Libia, el mariscal Jalifa Haftar, también ha aplaudido un hito que "elimina los obstáculos que durante mucho tiempo han impedido al pueblo libio alcanzar sus aspiraciones de celebrar elecciones presidenciales y legislativas simultáneas lo antes posible".

"Este acuerdo implica que ya no puede haber más demora", ha añadido Haftar antes de felicitar a su padre como figura instrumental de este éxito, "quien ha respaldado estos esfuerzos y apoyado cualquier esfuerzo que ayude a los libios a llevar al país a un estado de estabilidad permanente".

Para la representante de la Secretaría General de la ONU, Hanna Tetteh, "la firma de hoy representa un paso importante para superar el impasse político e institucional que ha retrasado el proceso electoral de Libia".

"La responsabilidad ahora es traducir este acuerdo en acciones concretas: a través de su aprobación nacional, la implementación del marco electoral acordado y los esfuerzos continuos para crear las condiciones institucionales y políticas necesarias para elecciones creíbles. Naciones Unidas seguirán facilitando y apoyando este proceso, mientras que la propiedad del futuro político de Libia permanece firmemente en manos del pueblo libio", afirmó Tetteh.

Ausente de la firma, no obstante, se encuentra por ejemplo el presidente del Alto Consejo de Estado, el principal órgano consultivo del Gobierno reconocido por la comunidad internacional, que lleva meses acusando a la ONU de haber secuestrado el proceso electoral.

Mohamed Takala ha trasladado en una reciente carta a Tetteh su respaldo a las elecciones pero ha insistido en que deben basarse el consenso nacional y la legitimidad institucional. Además, varios partidos políticos libios han manifestado su rechazo a los formatos electorales que se están planteando.

Su ausencia en la firma de hoy, hay querido matizar, ha sido un acto de protesta, y no uno de rechazo. Un delegado suyo ha firmado por él y cabe recordar que el Alto Consejo de Estado contará con representación de tres integrantes en la junta electoral.

RECHAZO DE LA PRESIDENCIA

Quien sí se ha manifestado totalmente en contra del desarrollo de estas negociaciones ha sido el jefe del Consejo Presidencial, Mohamed Menfi, que ha denunciado esta semana en redes sociales la falta de transparencia del proceso aunque su firma no es necesaria para validar el documento.

"No es aceptable que se otorguen a ciertas partes internacionales documentos y acuerdos libios relacionados con el futuro del país antes de que se presenten con transparencia a los libios, sus instituciones oficiales y sus fuerzas nacionales", ha esgrimido.

"La Misión de las Naciones Unidas debe seguir siendo facilitadora de un proceso que pertenezca a los libios, no que sus procedimientos se conviertan en objeto de cuestionamiento respecto a la neutralidad y transparencia del proceso", ha añadido antes de insistir que "quienes son responsables de la crisis no pueden formar parte de la solución", una mención velada a la importancia que ha ido adquiriendo Sadam Haftar en las conversaciones.

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