Archivo - Un soldado en Líbano tras la reapertura de una carretera bloqueada durante las protestas contra la crisis económica (archivo) - Marwan Naamani/dpa - Archivo
MADRID, 5 Mar. (EUROPA PRESS) -
El ministro de Información de Líbano Paul Morcos, ha informado este jueves de que las actividades de la Guardia Revolucionaria de Irán quedan prohibidas en territorio libanés y ha ordenado la detención y deportación de todos sus miembros, una medida que llega tan solo días después de que las autoridades prohibieran también "todas las actividades militares" del partido-milicia chií Hezbolá.
"Teniendo en cuenta las crecientes informaciones sobre la presencia de elementos de la Guardia Revolucionaria iraní en territorio libanés y su implicación en actividades militares y para salvaguardar la seguridad y la soberanía nacional, (...) se han tomado estas medidas tras una serie de deliberaciones en el seno del Gabinete", ha afirmado Morcos, según un comunicado.
Así, ha recalcado que solo las fuerzas libanesas "tiene la legitimidad para utilizar las armas" --una alusión al proceso de desarme de Hezbolá--, ha señalado que se ha instruido a las instituciones y cuerpos pertinentes para que "verifiquen la presencia de miembros de la Guardia Revolucionaria iraní en Líbano, independientemente de su afiliación o la forma en la que estén operando".
"Estos individuos serán arrestados bajo la supervisión de las autoridades judiciales competentes para su posterior deportación desde Líbano", ha afirmado, al tiempo que ha hecho hincapié en que, además, el Gobierno libanés volverá a introducir el régimen de visados para toda la población iraní.
Esta última decisión, tal y como ha explicado, va encaminada a "garantizar la seguridad en las fronteras y evitar cualquier actividad que puedan romper el marco de seguridad y que lleve al uso del territorio libanés para sus propios cometidos".
En este sentido, ha rechazado las acusaciones vertidas contra el Gobierno libanés que apuntan a que este "se estaría alineando con las demandas de Israel para poner en marcha medidas tomadas en el exterior". "El primer ministro afirma que no puede mantenerse callado ante este tipo de acusaciones (...) y ha recalcado que las acusaciones de traición no son valientes sino irresponsables", ha zanjado.
PROHIBICIÓN DE LAS ACTIVIDADES DE HEZBOLÁ
El lunes, el Gobierno prohibió "toda la actividad militar" del partido-milicia chií Hezbolá y exigió a los miembros del grupo entregar por completo las armas, a pesar de que a mediados de febrero las fuerzas libanesas estimaban que tardarían entre cuatro y ocho meses más para completar la segunda fase del plan de desarme.
Esta medida ha salido adelante después de que Israel haya lanzado una "campaña ofensiva" contra Hezbolá tras una intensa oleada de bombardeos que ha dejado decenas de muertos en respuesta al disparo de proyectiles desde Líbano como represalia por el asesinato del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, en la campaña de ataques de Estados Unidos e Israel contra el país persa.
Israel insiste, sin embargo, en que Hezbolá "se rearma más rápidamente de lo que es desarmado". El partido-milicia, en cambio, ha rechazado cualquier desarme sin el fin de la ocupación israelí de Líbano y ha reclamado a las autoridades que trabajen para lograr que Israel cumpla con el alto el fuego pactado en noviembre de 2024.