Publicado 10/04/2026 22:25

ACNUR avisa que la crisis de desplazados en Líbano se ha desbordado tras el ataque israelí del miércoles

MADRID 11 Abr. (EUROPA PRESS) -

La crisis de desplazados provocada por los ataques de Israel en Líbano ha terminado por desbordarse tras el "devastador", en palabras de la agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR), bombardeo del miércoles contra más de un centenar de zonas del país, que ha dejado hasta ahora más de 300 muertos y puesto en jaque la seguridad de más de un millón de personas obligadas a abandonar sus hogares.

El acceso a las personas afectadas está cada vez más restringido; más de 680 refugios que acogen a unas 140.000 personas desplazadas están gravemente saturados, y casi la mitad de las escuelas públicas de Líbano funcionan ahora como refugios, dejando una vez más a los niños y niñas fuera de las aulas y "enfrentándose al miedo, la ansiedad y el desplazamiento reiterado".

"Zonas que antes se consideraban seguras fueron atacadas, lo que desató el pánico y obligó a las personas a huir por segunda o incluso tercera vez", ha lamentado ACNUR antes de exigir que la población de desplazados "esté protegida en todo momento".

"La escalada ha provocado una pérdida masiva de vidas y ha agravado el sufrimiento, así como la destrucción de viviendas y bienes. Familias que ya habían huido de hostilidades anteriores en Beirut, el valle de la Becá y el sur del Líbano, algunas de las cuales comenzaban a plantearse el regreso tras señales contradictorias sobre un posible alto el fuego, han visto una vez más desplazadas", ha añadido.

Además, ACNUR recuerda que todo esto ocurre mientras Israel está a punto de consolidar su invasión del sur de Líbano, en parte gracias a la voladura de los puentes que cruzan la barrera geográfica del río Litani. Así pues, "para muchas familias de aldeas del sur, el retorno ya no es posible, ya que comunidades enteras han quedado parcial o totalmente destruidas".

ACNUR estima que unas 150.000 personas permanecen todavía en el sur, que "el acceso humanitario a ellas es esencial, y necesitan rutas seguras para huir si se ven obligadas a hacerlo".

BAJO LOS ESCOMBROS

Así las cosas, son trabajadores humanitarios de la ONU han alertado de que muchas de las víctimas de los ataques aéreos en Líbano "continúan bajo los escombros", mientras el personal sanitario sobre el terreno, los hospitales y las ambulancias hacen frente a nuevas amenazas de ataque y a una "inminente" escasez de alimentos en el sur del país.

"En realidad, siguen desaparecidas muchas más personas. Se cree que están bajo los escombros", ha alertado el representante de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el país, Abdinasir Abubakar, que ha confesado haber recibido un nuevo aviso de las autoridades israelíes de que "las ambulancias también serán atacadas" debido a su supuesto "uso por parte de (el partido-milicia chií libanés) Hezbolá".

"Los trabajadores sanitarios, las instalaciones y las ambulancias están protegidos por el Derecho Internacional Humanitario", ha recordado el representante de la OMS en el país antes de subrayar que, sin estos servicios, resulta imposible "salvar vidas".

En este contexto, el trabajador de la agencia de salud de la ONU ha presentado como inviable la posibilidad de trasladar a los pacientes de las instalaciones afectadas, pues "no (tienen) ningún otro lugar adonde evacuarlos". De hecho, ha remarcada, ya "incluso antes del incidente con numerosas víctimas del miércoles, el país no contaba con suficientes suministros médicos para un mes".

A ello se suma las escasas reservas de alimentos con las que cuenta la población y que ha disparado los precios de alimentos esenciales como el pan o las verduras, dando lugar a una situación "profundamente preocupante", sobre todo para las familias que "ya están pasando apuros.

"Los precios suben, los ingresos se ven afectados y la demanda aumenta. Es una combinación muy preocupante", ha agregado la directora del Programa Mundial de Alimentos (PMA) en Líbano, Allison Oman, quien ha lamentado que en las zonas afectadas por el conflicto en el sur del Líbano, más del 80% de los mercados ya no funcionan.

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