Archivo - March 8, 2018 - Jerusalem, Israel - Thousands of ultra-Orthodox Jewish men protest military conscription and the arrest by military police of draft dodgers, blocking the main entrance to Jerusalem, Israel's capital city. In fact, the ultra-Ortho - Europa Press/Contacto/Nir Alon - Archivo
MADRID, 15 Feb. (EUROPA PRESS) -
Dos mujeres militares israelíes han sido perseguidas este domingo por una multitud de ultraortodoxos en la localidad de Bnei Brak, a las afueras de Tel Aviv, y han tenido que ser evacuadas por policías en un incidente que ha sido condenado ampliamente por la clase política israelí. Una veintena de personas han sido detenidas.
Las dos militares pertenecían al Cuerpo de Educación y Juventud y se habían desplazado a esta localidad de mayoría ultraortodoxa para una visita cuando ocurrió el incidente, en el que varias decenas de hombres comenzaron a correr hacia ellas visiblemente iracundos, según un vídeo difundido en redes sociales.
Los alborotadores han volcado contenedores de basura, quemado una motocicleta y volcado un vehículo policial. La Policía ha asegurado que la situación está ya bajo control y que las dos soldados han podido ser evacuadas.
El comandante de la Policía para el distrito de Jerusalén, Haim Sargaroff, ha concretado que 22 personas han sido ya arrestadas por atacar a los agentes, lanzar piedras y quemar contenedores. Además, ha explicado que los responsables del acoso eran miembro de un grupo ultraortodoxo contrario al servicio militar llamado Facción Jerusalén.
"No voy a dar más datos por el momento sobre lo que vinieron a hacer (las militares). No se coordinaron con nosotros", ha apuntado. "En el momento en que tenemos noticia de que una fuerza militar entra (en un barrio haredí) nos preparamos para enviar refuerzos, pero si entran sin coordinarse con nosotros, cuando empiezan una operación, solo podemos reaccionar", ha argumentado.
Sargaroff ha relatado que las dos militares pudieron refugiarse gracias a la ayuda de un ciudadano respetuoso con la ley que las llevó a un "lugar seguro" mientras llegaba la Policía. Sin embargo, el contingente policial era exiguo, por lo que dejaron sus vehículos sin vigilancia y fue entonces cuando la turba aprovechó para quemar una motocicleta y volcar un coche patrulla.
CONDENAS POLÍTICAS
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha expresado su "contundente condena" a lo ocurrido. "Es una minoría extremista que no representa a la comunidad haredí" o ultraortodoxa en su totalidad, ha argumentado, según recoge la prensa israelí.
Netanyahu ha afirmado que se trata de "una cuestión grave" e "inaceptable". "No vamos a permitir la anarquía. No vamos a tolerar ninguna agresión contra personal de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) ni contra las fuerzas de seguridad que trabajan con dedicación y determinación", ha subrayado.
También las Fuerzas Armadas israelíes han condenado "contundentemente" el ataque y han recordado que las dos militares estaban "realizando una misión militar". "Una agresión de civiles contra soldados de las FDI es una línea roja y los responsables deben ser tratados con dureza", ha apuntado el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, Eyal Zamir.
En la misma línea se han pronunciado el ministro de Defensa, Israel Katz, o el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, quien ha subrayado que los responsables del "criminal e imperdonable" ataque "pagarán un alto precio". Sin embargo, no representan a la "vasta mayoría de los haredíes". Ben Gvir ha indicado que hay un policía herido, pero no se han realizado detenciones.
La oposición también ha condenado esta acción y han instado a los diputados ultraortodoxos ha hacer lo propio. "¿De quién se preocupa más Netanyahu, de nuestros soldados o de sus socios de coalición?", ha planteado el líder de la oposición, Yair Lapid.
"Tiene que haber una oleada de detenciones en las próximas horas. No puede ser que en el Estado de Israel los soldados de las FDI y los policías sean atacados. Cualquiera que haya participado en el ataque contra nuestros soldados debe terminar el día en prisión. Basta de anarquía", ha declarado.
Para el líder de Azul y Blanco, Benny Gantz, los militares y policías "eran atacados como si fuera Yenín", lo que supone un "mínimo moral que no tiene nada que ver con el judaísmo".
"Hay una campaña contra las mujeres en la esfera pública (...). No son judíos. Son terroristas", ha apuntado el líder del partido Yisrael Beitenu, Avigdor Liberman. También el ex primer ministro Naftali Bennett ha criticado que "se ha cruzado una línea roja" y ha prometido "devolver el buen gobierno a Israel".
El presidente del partido ultraortodoxo Shas, Aryeh Deri, ha condenado lo ocurrido porque "va totalmente en contra de la Torá" y perjudica a la comunidad haredí y su rechazo a que los estudiantes de las escuelas talmúdicas o yeshivas sigan exentos del servicio militar.
También el presidente del partido Judaísmo Unido de la Torá, Yitzhak Goldknopf, ha expresado su "estupefacción" por las imágenes difundidas. "Condeno contundentemente la violencia contra las fuerzas de seguridad en Bnei Brak. Esto va en contra de la Torá", ha remachado.
La comunidad ultraortodoxa está en pie de guerra contra el Gobierno por su intención de impulsar una ley que permita su reclutamiento para realizar el servicio militar obligatorio de dos años del que hasta ahora estaban exentos por motivos religiosos. En especial critican el reclutamiento de mujeres debido a las tradiciones misóginas de parte de esta comunidad.