Archivo - El secretario de Defensa de EEUU, Pete Hegseth. - Peng Ziyang / Xinhua News / ContactoPhoto
MADRID, 2 Mar. (EUROPA PRESS) -
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, ha afirmado este lunes que el ataque a Irán responde a la falta de voluntad negociadora de Teherán, insistiendo en que las autoridades de la República Islámica ganaban tiempo en los contactos con Washington mientras mantenía sus ambiciones nucleares.
En una rueda de prensa para dar cuenta de la marcha de la operación lanzada contra Irán el pasado sábado, que ha dejado al menos 500 muertos, entre ellos el líder supremo, Alí Jamenei, el jefe del Pentágono ha indicado que la Administración de Donald Trump hizo "todo lo posible por una diplomacia real" y los enviados Steve Witkoff y Jared Kushner "intentaron una y otra y otra vez, con esfuerzos sinceros alcanzar la paz" pero en frente Irán "no estaba negociando" sino "ganando tiempo".
"El régimen anterior tuvo todas las oportunidades de llegar a un acuerdo pacífico y sensato. Pero Teherán no estaba negociando. Estaba ganando tiempo y compraba tiempo para reabastecer sus arsenales de misiles y reactivar sus ambiciones nucleares", ha argumentado en la primera aparición pública del Pentágono desde el ataque lanzado el sábado contra Irán.
Hegseth ha acusado a Teherán de estar construyendo "potentes misiles y drones" para crear un escudo convencional para sus "ambiciones de chantaje nuclear", así ha indicado que existía una "pistola" sobre la cabeza de las bases y ciudadanos estadounidenses mientras se mantenían las conversaciones en las que ha dicho que Teherán quería tomar a Estados Unidos "como rehenes".
"Esta operación es una misión devastadora y decisiva. Destruir la amenaza de misiles. Destruir la Armada. No armas nucleares", ha resumido.
NO ES UNA GUERRA "DE CAMBIO DE RÉGIMEN"
Después de que Washington hablara de que la operación buscaba decapitar a la República Islámica y provocar un cambio de régimen, el jefe del Pentágono ha negado que se trate de una guerra "de cambio de régimen", aunque de hecho "el régimen sí cambió, y el mundo cambió".
Así ha hablado de un "punto de inflexión generacional" que Washington espera desde 1979, en referencia a la revolución Islámica. En este sentido ha mandado un mensaje al pueblo iraní para que "aproveche esta increíble oportunidad".
"Trump ha sido claro: ahora es su momento", ha incidido, insistiendo en que las fuerzas de seguridad iraníes tendrán que rendirse si quieren recibir una amnistía.
Sobre el plazo de esta guerra, Hegseth ha rechazado los paralelismos con la invasión de Irak, subrayando que no es una guerra "sin final" y que terminará "bajo las condiciones de 'Estados Unidos primero' y según lo que decida Trump".
Al ser preguntado por periodistas si hay efectivos estadounidenses en el terreno, el secretario de Defensa ha indicado que no se han desplegado pero no ha querido descartar que esto pueda suceder. "No vamos a entrar en el ejercicio de decir qué haremos o no haremos. Creo que durante mucho tiempo ha sido una de esas falacias pensar que este Departamento, los presidentes u otros deberían decirle al pueblo estadounidense esto y, por cierto, también a nuestros enemigos", ha indicado.
NO ES UNA MISIÓN "DE LA NOCHE A LA MAÑANA"
En su intervención, el jefe del Estado Mayor Conjunto estadounidense, Dan Caine, ha confirmado que la operación implica combates a gran escala y no se trata de una misión "de la noche a la mañana", apuntando que los objetivos militares asignados "requerirán tiempo para alcanzarse y, en algunos casos, implicarán un trabajo difícil y arduo".
El máximo responsable militar de Estados Unidos ha avanzado así que espera "sufrir pérdidas adicionales" a los cuatro militares que ya han caído en los combates contra Irán, si bien ha prometido trabajar "para minimizar las pérdidas estadounidenses" en la misión.
Caine ha defendido que la misión busca "proteger y defender" a Washington y a los socios regionales de Teherán, incluyendo "impedir que Irán tenga la capacidad de proyectar poder fuera de sus fronteras".
Así ha explicado que la misión está diseñada para "interrumpir, degradar, negar y destruir" la capacidad de Irán para llevar a cabo y sostener operaciones de combate. "Esto marcó la culminación de meses, y en algunos casos años, de planificación deliberada y perfeccionamiento contra este conjunto específico de objetivos", ha afirmado Caine desde la sede del Pentágono.
De esta forma, el general de la Fuerza Aérea estadounidense ha asegurado que la planificación implicaba "ataques de precisión contra infraestructura militar clave, hasta la integración persistente de Inteligencia y selección de objetivos".