Archivo - Enfermera en un quirófano. - CAIAIMAGE/MARTIN BARRAUD/ISTOCK - Archivo
MADRID 25 May. (EUROPA PRESS) -
El Sindicato de Enfermería, SATSE, ha denunciado que la inversión pública en sanidad en relación con el PIB continúe cayendo "cuesta abajo y sin frenos" en España, mientras surgen nuevas amenazas a la salud pública, como el hantavirus, y que la precariedad laboral se haya cronificado en todos los servicios de salud.
Además, el sindicato ha subrayado que, según los últimos datos aportados por el Ministerio de Sanidad, en su informe 'Estadística de Gasto Sanitario Público', el aumento de la inversión pública a raíz de la pandemia del COVID-19 fue un "espejismo" que se ha ido desvaneciendo en los años posteriores.
En concreto, el gasto sanitario público ha pasado del 7,4 por ciento del PIB en 2020 al 6,4 por ciento en 2024 (último año disponible), un punto menos. El sindicato ha lamentado, además, que los datos estadísticos oficiales se publiquen siempre con retraso, uno o dos años después, ya que "imposibilita hacer un análisis de la realidad actual".
SATSE lleva muchos años denunciando que este porcentaje se encuentra "muy por detrás" del existente en otros países del entorno económico, caso de Francia, por ejemplo, que llega casi al 10 por ciento (9,5 por ciento), o de otros que, incluso, lo superan, como ocurre en Alemania, que es el 10,1 por ciento del PIB.
En este sentido, la organización sindical ha resaltado que el porcentaje español es "insuficiente e inadecuado" para sostener un sistema sanitario que, como ha vuelto a constatar la reciente crisis del hantavirus, está en "permanente estado de alerta" ante riesgos para la salud humana de consecuencias imprevisibles y potencialmente muy complejos y perjudiciales.
Según el sindicato, la crisis del COVID-19 comprometió, en 2020, al conjunto de administraciones públicas y partidos políticos a hacer realidad numerosas medidas y actuaciones contempladas en el dictamen de la Comisión parlamentaria para la reconstrucción económica y social de nuestro país.
PROFESIONALES SOBRECARGADOS, PRECARIZADOS Y DESMOTIVADOS
Aun así, han apuntado que, seis años después, "lo único cierto" es que la economía ha crecido, el coste de la vida también, y que el sistema sanitario público "sigue malviviendo gracias al trabajo de unos profesionales sobrecargados, precarizados y desmotivados".
A modo de ejemplo, SATSE ha recordado que uno de los compromisos adquiridos, y aun no cumplidos, es la puesta en marcha de una Agencia Estatal de Salud Pública que posibilite una mayor coordinación entre administraciones en materia de vigilancia epidemiológica y preparación ante crisis y emergencias sanitarias, además de reforzar el asesoramiento científico y técnico necesario en este tipo de situaciones.
Ante esta realidad, la organización sindical ha exigido un incremento "progresivo y constante de la inversión pública" que posibilite alcanzar, al menos, el porcentaje que ya otros países destinan y que se priorice la mejora de las condiciones de trabajo del personal sanitario, especialmente de enfermeras y fisioterapeutas.
La última estadística aportada por Sanidad, con datos de 2024, pone cifra también a las desigualdades existentes entre comunidades autónomas a la hora de destinar recursos públicos a sus respectivos servicios de salud. Al respecto, SATSE ha criticado el hecho de que se pueda dar la circunstancia de que residir en una autonomía suponga "recibir una atención sanitaria peor que si se vive en otra".
Por ello, el Sindicato ha subrayado la necesidad de implementar un nuevo modelo de financiación finalista que acabe con las diferencias presupuestarias entre comunidades autónomas.
"Hay que garantizar la igualdad en la atención sanitaria, independientemente del lugar de residencia, así como un marco equilibrado, equitativo y justo de condiciones laborales en todas las comunidades autónomas", han añadido desde la organización sindical.
Por último, SATSE ha insistido en que gestores públicos y responsables políticos no pueden acordarse solo de la sanidad cuando se producen crisis sanitarias o se recrudecen problemas ya enquistados, como el aumento de las listas de espera o las situaciones de colapso en los centros sanitarios, y ha concluido con que deben "apostar por políticas a medio y largo plazo que garanticen una inversión en salud adecuada, responsable y coherente".