Publicado 16/10/2026 08:35

Neuróloga asevera que los problemas de sueño son "de los más incapacitantes" de la menopausia

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Archivo - Insomnio - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / FATCAMERA - Archivo

MADRID 16 Oct. (EUROPA PRESS) -

La neuróloga Ana Fernández-Arcos, miembro del comité científico de la Sociedad Española de Sueño (SES), ha aseverado que los problemas de sueño pueden ser uno de los síntomas de la menopausia "más incapacitantes" y pueden presentarse tanto durante la perimenopausia como en la posmenopausia.

Con motivo del Día Mundial de la Menopausia, que se conmemora este domingo, la doctora ha explicado que los cambios en las hormonas sexuales que experimentan las mujeres tienen una gran influencia en el cerebro, modulando la actividad y la plasticidad neuronal, lo que explica los efectos de la menopausia sobre el sueño.

"Los receptores de estas hormonas se expresan en núcleos cerebrales reguladores del sueño y de la vigilia. La fluctuación o el descenso de las hormonas, como se produce durante la transición menopáusica, producen sintomatología que no sería estrictamente ginecológica, sino mucho más generalizada", ha precisado.

Entre estos síntomas están los sofocos y los cambios de ánimo, pero también los problemas de sueño, que pueden manifestarse en forma de despertares nocturnos, dificultad para volver a conciliar el sueño y sofocos durante la noche. Asimismo, ha advertido de que, durante la perimenopausia y la posmenopausia, aumenta la vulnerabilidad a padecer insomnio.

Tras la menopausia, ha apuntado que también se incrementa la prevalencia de trastornos respiratorios del sueño, que pueden producir despertares y mala calidad de sueño, además de ocasionar variaciones de la saturación de oxígeno en la sangre durante el sueño.

Todo ello tiene un "gran impacto" en la calidad de vida, con consecuencias durante el día, como fatiga, somnolencia o alteraciones del estado de ánimo. Asimismo, se asocia con una mayor gravedad de otros síntomas relacionados con la menopausia, como las alteraciones cognitivas, síntomas afectivos como tristeza, irritabilidad o síntomas depresivos, disfunción sexual o un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular.

HIGIENE DE SUEÑO

Con todo, Fernández-Arcos ha instado a evitar una "visión reduccionista" de los problemas de sueño durante la menopausia, de forma que no se achaquen directamente a esta etapa vital, ya que detrás también pueden esconderse otras patologías, como el síndrome de piernas inquietas o trastornos respiratorios durante el sueño.

La experta ha ofrecido una serie de recomendaciones generales que pueden ayudar a mejorar el sueño de las mujeres, entre las que destaca seguir una rutina de sueño regular todos los días, también los fines de semana, procurando dormir más de seis horas.

Según ha señalado, se debe ir a la cama solo cuando aparezca somnolencia y no únicamente porque toca. En la medida de lo posible, se debe intentar mantener un ambiente fresco, tranquilo y bien ventilado en la habitación, así como un ambiente oscuro con persianas o antifaz si la luz puede desvelar y tapones si el ruido externo es un problema.

A su vez, ha resaltado la importancia de evitar los dispositivos electrónicos la hora antes de ir a dormir y ha recomendado usar un pijama de un tejido ligero y transpirable, como algodón o lino, así como una ropa de cama fácilmente retirable. Si existen problemas para conciliar el sueño, ha apuntado que la cama debe usarse solo para dormir o para tener relaciones sexuales.

Durante el día, ha aconsejado evitar hacer siesta y, si se hace, ha sugerido que esta no sobrepase los 30 minutos. También ha subrayado la utilidad de realizar actividades al aire libre, evitar la cafeína y otros estimulantes a partir de la tarde, incluidos el alcohol y el tabaco, así como las cenas copiosas, pesadas o picantes.

En caso de despertares nocturnos, ha detallado que se debe evitar mirar la hora o usar dispositivos electrónicos y optar en su lugar por alguna técnica de relajación o, si se prolonga el despertar, salir de la cama a hacer alguna actividad relajante. Cuando estos despertares se asocien a sofocos nocturnos, la experta ha aconsejado retirar la sábana y el uso de ventilador o aire acondicionado.

Si las molestias duran varias semanas, afectan al día a día, se acompañan de otros síntomas o existe una preocupación excesiva por dormir, ha instado a acudir al médico. En cuanto a los posibles tratamientos en caso de insomnio crónico, ha apuntado a la terapia cognitivo conductual y, si no está disponible, fármacos como benzodiazepinas o hipnóticos no benzodiazepínicos, daridorexant o melatonina de acción retardada.

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