Publicado 26/03/2026 08:03

Infosalus.- Diez organizaciones sanitarias impulsan la primera alianza nacional para mejorar la salud vascular en España

El objetivo es reducir las 113.000 muertes que causan las enfermedades vasculares

Imagen de la presentación de la Alianza Estratégica para la Salud Vascular.
Imagen de la presentación de la Alianza Estratégica para la Salud Vascular. - ALIANZA ESTRATÉGICA PARA LA SALUD VASCULAR

MADRID, 26 Mar. (EUROPA PRESS) -

Diez entidades del ámbito sanitario -integradas por profesionales de la salud, gestores y pacientes- han presentado este jueves la primera Alianza Estratégica para la Salud Vascular (AESV), una iniciativa conjunta que nace con el objetivo de concienciar a la sociedad sobre el impacto de las enfermedades vasculares y contribuir a reducir las más de 113.000 muertes que provocan cada año, cerca de una de cada cuatro registradas.

Impulsada por Servier España, la Alianza Estratégica para la Salud Vascular está compuesta por sociedades científicas, como la Sociedad Española de Angiología, Cirugía Vascular y Endovascular, la Sociedad Española de Cardiología, la Sociedad Española de Directivos de la Salud, la Sociedad Española de Medicina Interna y la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria. Por su parte, representan a los pacientes el Foro Español de Pacientes y la Organización de Pacientes de la Fundación Española de Corazón. También forman parte de la Alianza el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, el Consejo General de Enfermería, así como el Observatorio de la Adherencia Terapéutica (Grupo OAT).

"Por primera vez en España, diez entidades sanitarias se han puesto de acuerdo para abordar de forma conjunta la valoración del paciente cardiovascular y mejorar tanto su percepción como su seguimiento. Esto supone un hito", ha señalado el director médico de Servier España, Rubén Marques, durante la presentación.

Según los representantes de la Alianza, las enfermedades crónicas vasculares -que incluyen la patología cardiovascular, arterial periférica, cerebrovascular, enfermedad venosa crónica o complicaciones como el pie diabético- afectan cada día a más personas y tienen un gran impacto, aunque, su visibilidad social continúa siendo mínima.

Por ello, la Alianza ha publicado el Manifiesto en Defensa de la Salud Vascular, un llamamiento urgente que presentarán al Ministerio de Sanidad y comunidades autónomas, y que busca situar esta materia como una prioridad en las políticas sanitarias y reconocerla como un desafío estructural de primer orden.

"Debemos visibilizar estas enfermedades y convertirlas en una prioridad para las políticas sanitarias. Existe una infravaloración por parte de profesionales, pacientes y familiares, lo que se traduce en un bajo nivel de diagnóstico y en peores resultados", ha señalado José Ramón March, representante de la AESV.

El Manifiesto también resalta que la adherencia terapéutica es un factor fundamental y debe ser considerada esencial para la eficacia del sistema. En este sentido, los expertos subrayan que, al tratarse a menudo de patologías silenciosas o de evolución progresiva, los retrasos en el diagnóstico y la falta de continuidad y persistencia en los tratamientos se traducen en complicaciones y hospitalizaciones que podrían haberse evitado, así como en un mayor consumo de recursos sanitarios.

"El cumplimiento del tratamiento no es una variable exclusivamente individual, sino un elemento esencial para la eficiencia del sistema y de la gobernanza sanitaria. Por eso, las administraciones deben integrar la adherencia como un indicador clave de gestión, dado su impacto directo en la reducción de hospitalizaciones evitables y costes públicos", ha apuntado Raquel Varas, del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos de España.

Al hilo, Varas ha afirmado que con demasiada frecuencia se banalizan síntomas como las piernas hinchadas y otras señales de alerta, cuando en realidad se trata de una enfermedad crónica y progresiva. "La identificación precoz de estos signos aún no forma parte de nuestros hábitos, y tendemos a posponer la consulta hasta fases avanzadas, lo que incrementa el riesgo de complicaciones", ha agregado.

La Alianza subraya la necesidad de reconocer la salud vascular como una prioridad política y sanitaria, adoptar modelos de atención coordinada que aborden de forma conjunta los factores de riesgo, situar al paciente como actor corresponsable de su tratamiento, y combatir dos barreras estructurales que siguen condicionando los resultados: la falta de adherencia y la inercia diagnóstica y terapéutica.

"Los pacientes conviven con estas enfermedades sin ser plenamente conscientes del riesgo real. Necesitamos información clara, seguimiento y un sistema que no deje al paciente solo en el camino", ha reclamado Maite San Saturnino, representante de pacientes, quien ha subrayado además la importancia de que estos se conviertan en "agentes activos y responsables de su propia salud".

"IMPORTANTE COSTE SOCIO-ECONÓMICO"

La Alianza también advierte sobre el impacto social y económico de estas enfermedades. En este punto, la Fundación Española del Corazón ha estimado que las enfermedades cardiovasculares suponen para el Sistema Nacional de Salud español un coste anual aproximado de 9.000 millones de euros. Estas enfermedades son la mayor carga económica para los sistemas sanitarios tanto en España como en la UE. De ahí que se insista en que "invertir en prevención, continuidad asistencial y mejora de la adherencia no es únicamente una decisión clínica, sino una medida de eficiencia y sostenibilidad".

Así, el Manifiesto defiende que la inversión en estrategias de prevención y adherencia es una decisión de alta rentabilidad social y económica que salva vidas. "Las instancias políticas han de legislar teniendo en cuenta la necesidad de reducir la variabilidad territorial y de garantizar estándares homogéneos de atención, de modo que la salud vascular sea un objetivo transversal en todos los planes de salud del Estado", concluye el documento.

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