Publicado 08/01/2026 03:37

Europa hace equilibrismos para anclar a EEUU a garantías de seguridad mientras repele las amenazas sobre Groenlandia

Archivo - September 4, 2025, Paris, France, France: France s President Emmanuel Macron welcomes Denmark s Prime Minister Mette Frederiksen upon his arrival to attend the Coalition of the Willing Summit at The Elysee presidential Palace in Paris. European
Archivo - September 4, 2025, Paris, France, France: France s President Emmanuel Macron welcomes Denmark s Prime Minister Mette Frederiksen upon his arrival to attend the Coalition of the Willing Summit at The Elysee presidential Palace in Paris. European - Europa Press/Contacto/Alexis Sciard - Archivo

MADRID 8 Ene. (EUROPA PRESS) -

Los líderes europeos intentan reforzar la seguridad futura de Ucrania en un escenario posbélico con un despliegue internacional que implique también a Estados Unidos, socio frente al que las naciones europeas cierran filas por sus pretensiones de tomar el control de la isla de Groenlandia, tras el éxito de su intervención militar en Venezuela que se saldó con la detención de Nicolás Maduro.

En un ejercicio de equilibrismo diplomático, las potencias europeas buscan atraer a Washington para que se comprometa con unas garantías para Ucrania, ya que sin Estados Unidos el compromiso sería menos creíble, a la vez que la tensión se ha disparado entre europeos y norteamericanos por las últimas declaraciones del presidente Donald Trump de controlar la isla ártica, territorio autónomo perteneciente a Dinamarca, incluso recurriendo al poder militar.

Los líderes europeos han censurado las persistentes amenazas de Trump a un territorio europeo y que forma parte de la OTAN, con la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, insistiendo en que cesen las amenazas norteamericanas sobre un aliado estrecho en el seno de la OTAN, organización que ha advertido que saltaría por los aires si se produjera una invasión militar por parte de un miembro de la misma.

Francia aboga por adoptar una "respuesta conjunta" desde Europa ante las aspiraciones expansionistas de Trump. "Queremos tomar medidas, pero queremos dar una respuesta conjunta con los socios europeos. Cualquier forma de intimidación, independientemente de cuál sea su origen, es abordada, y estamos preparando una respuesta", ha indicado recientemente el ministro de Exteriores francés, Jean-Nöel Barrot.

Frente a la alarma europea, la Casa Blanca ha reiterado sus intimidaciones afirmando que contempla el uso del Ejército entre el abanico de posibilidades para hacerse con el control de Groenlandia. "El presidente y su equipo están discutiendo una serie de opciones para alcanzar este importante objetivo de política exterior y, por supuesto, utilizar al Ejército estadounidense es siempre una opción a disposición del comandante en jefe", aseguró el comunicado remitido por la secretaria de prensa, Karoline Leavitt.

De lado estadounidense justifican sus pretensiones por la mayor actividad de rivales de Washington en la zona, caso de Rusia o China, y de la creciente militarización del Ártico. "Esa es una preocupación que comparten Estados Unidos, Dinamarca y los aliados de la OTAN", explica un portavoz del Departamento de Estado consultado por Europa Press. La alerta volvió a sonar en Europa tras el paso dado por Trump para nombrar al gobernador de Luisiana, Jeff Landry, como enviado especial para Groenlandia.

En medio, la OTAN, organización militar liderada por Estados Unidos y marcada por las tensiones vividas el último año por las divisiones respecto al apoyo a Ucrania o la cuestión del gasto militar, ha defendido que la seguridad de un Estado miembro se basa en "la defensa colectiva" y que ese principio se aplica "en toda Europa, el Ártico y el Atlántico Norte".

EUROPA CONFÍA EN EL APOYO MILITAR DE EEUU EN UCRANIA

Mientras los dirigentes europeos repelen las tácticas estadounidenses en Groenlandia, reclaman el apoyo de Washington para el escudo a largo plazo para Ucrania, que cuente con tropas internacionales en el terreno y un mecanismo de seguridad vinculante que replique el artículo 5 de la OTAN.

Aunque representantes de Estados Unidos como Steve Witkoff y Jared Kushner han avalado el acuerdo de las potencias europeas, especialmente de Francia y Reino Unido, para liderar la futura Fuerza Multinacional, queda por ver si el apoyo retórico se traduce en un papel concreto de Washington, toda vez se espera que al menos contribuya con asistencia logística y de información, clave para verificar un posible alto el fuego y ser capaz de repeler eventuales agresiones.

"Creemos que ya hemos terminado con los protocolos de seguridad", manifestó Witkoff, tras la cita de la Coalición de Voluntarios de este martes en París que forjó el acuerdo general para las garantías de seguridad. Por su parte, Kushner defendió que Ucrania, en un futuro de posguerra "contará con una sólida capacidad de disuasión y con verdaderos mecanismos de protección para garantizar que esto no vuelva a suceder".

INTERVENCIÓN MILITAR EN VENEZUELA

El nuevo carrusel de amenazas que llegan desde distintos ámbitos de la Administración Trump a la seguridad de un Estado miembro de la Unión Europea como Dinamarca se produce solo unos pocos días después de la intervención militar estadounidense que, con la implicación de centenares de medios aéreos y tropas en el terreno, logró capturar a Maduro para llevarlo a declarar ante un tribunal en Estados Unidos que le acusa de cargos por narcotráfico.

El uso de la fuerza para intervenir en un tercer país y capturar a un jefe de Estado ha sido también censurada por la Unión Europea, aunque en este caso los países no han sido igual de contundentes en sus críticas y, de hecho, la declaración conjunta salió sin el apoyo de Hungría.

Frente a la operación militar estadounidense en Caracas, los países de la UE reclamaron "calma y contención" a todos los actores para evitar una "escalada" y garantizar una solución pacífica a la crisis, si bien la portavoz de la presidenta comunitaria, Ursula von der Leyen, apuntó que tras la intervención se abre una oportunidad para una transición democrática en el país que implique a la líder opositora María Corina Machado.

El bloque europeo en el caso de Venezuela pidió el "respeto bajo todas las circunstancias" a los principios del derecho internacional y la Carta de la ONU.

Más contundente fue España que se sumó junto a Brasil, México, Colombia, Chile y Uruguay a una declaración que denunciaba la "apropiación externa" de los recursos naturales o estratégicos de Venezuela, así como la existencia de "injerencias" en el futuro del país, tras el ataque de Estados Unidos para capturar a Maduro.

"Manifestamos nuestra preocupación ante cualquier intento de control gubernamental, de administración o apropiación externa de recursos naturales o estratégicos", recalcó.

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