Publicado 16/06/2023 12:33

EEUU.- Un tribunal declara culpable al autor del peor ataque antisemita de la historia de EEUU

Robert G. Bowers podría ser condenado a muerte por matar a once personas en una sinagoga de Pittsburgh en 2018

Archivo - October 30, 2018 - Pittsburgh, Pennsylvania, USA - Brothers Cecil and David Rosenthal were among the victims of the shooting at the Tree of Life synagogue at the intersection of Shady and Wilkins Avenue, Squirrel Hill, PA. Oct. 30, 2018
Archivo - October 30, 2018 - Pittsburgh, Pennsylvania, USA - Brothers Cecil and David Rosenthal were among the victims of the shooting at the Tree of Life synagogue at the intersection of Shady and Wilkins Avenue, Squirrel Hill, PA. Oct. 30, 2018 - Europa Press/Contacto/John Altdorfer - Archivo

MADRID, 16 Jun. (EUROPA PRESS) -

Un tribunal de Pittsburgh ha declarado culpable este viernes a Robert G. Bowers, acusado de la muerte de once personas al abrir fuego contra una sinagoga en 2018, en el considerado el peor ataque antisemita de la historia del país, y podría ser condenado a muerte cuando termine el proceso.

Los doce miembros del tribunal federal han condenado a Bowers, de 50 años, por 63 cargos, incluyendo asesinato múltiple y delito de odio, acumulados tras su ataque a la sinagoga El Árbol de la Vida, en el barrio de Squirrel Hill en octubre de ese año, cuando abrió fuego indiscriminado en el interior del lugar con el fusil de asalto AR-15 y tres pistolas que llevaba consigo.

Bowers dejó además otros seis heridos, entre ellos cuatro agentes de Policía, antes de entregarse a las autoridades. La sinagoga se encontraba en un barrio históricamente judío de Pittsburgh, que cuenta con una de las poblaciones judías más grandes y antiguas de Estados Unidos.

El tirador tenía como objetivo ese lugar "para maximizar la devastación, aumentar el daño de sus crímenes e infundir miedo dentro de las comunidades judías locales, nacionales e internacionales", según han afirmado los fiscales en documentos judiciales.

La Fiscalía pide para Bowers la pena de muerte en la siguiente fase del juicio, que podría alargarse durante seis semanas más. La defensa esgrime como atenuante que el condenado padece esquizofrenia, pero ha visto cómo los fiscales rechazaban de inicio su petición para que consideraran la cadena perpetua como pena máxima para su cliente, informa el 'Pittsburgh Post Gazette'.

Para que Bowers acabe finalmente en la camilla de inyección letal hace falta que el jurado le condene a muerte por unanimidad. En caso contrario, sí que se pasará el resto de su vida en prisión.

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