Publicado 08/10/2026 14:23

El Consejo de Seguridad prorroga hasta diciembre el embargo de armas a Darfur entre discrepancias entre EEUU y Rusia

La OMS reclama más ayuda urgente para la región sudanesa, donde sobrevive el 65% de los 8,6 millones de desplazados internos de Sudán

TAWILA, Oct. 5, 2026  -- This photo taken with a mobile phone on Oct. 5, 2026 shows tents sheltering displaced people who have recently fled to the area in Tawila, Sudan. TO GO WITH "Roundup: Displaced families pour into Sudan's Tawila as challenges hinde
TAWILA, Oct. 5, 2026 -- This photo taken with a mobile phone on Oct. 5, 2026 shows tents sheltering displaced people who have recently fled to the area in Tawila, Sudan. TO GO WITH "Roundup: Displaced families pour into Sudan's Tawila as challenges hinde - Al-Sayed Mahmoud Ahmed / Xinhua News / Europa Pres

MADRID, 8 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha ampliado otros dos meses más el embargo de armas vigente sobre la región sudanesa de Darfur, una de las más afectadas por la devastadora guerra que padece el país africano desde hace tres años, en medio de fuertes discrepancias entre Rusia y Estados Unidos sobre la posiblidad de extender dicho embargo a todo el país.

Rusia, de hecho, ha ejercido su derecho a veto sobre la propuesta norteamericana de aplicar esta restricción al territorio sudanés en su totalidad, como propuso este verano el asesor estadounidense Massad Boulos, para aumentar la presión sobre las Fuerzas Armadas Sudanesas y los paramilitares de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF).

Países como China o Rusia, sin embargo, optan por mantener el embargo confinado a Darfur para dar una oportunidad a las negociaciones y por las quejas del Gobierno sudanés, que entiende esta posibilidad como un posible obstáculo para volcar la guerra a su favor.

Tras conocer que Rusia vetaría su propuesta, Estados Unidos ha terminado retirándola y así el consejo ha terminado adoptando "por unanimidad" la resolución que prorroga el embargo de armas en Dargur hasta el 11 de diciembre de este año.

DESERCIONES ENTRE LAS RSF

Entre las últimas evoluciones de la guerra destaca la deserción anunciada este jueves por un alto responsable de las fuerzas paramilitares, el teniente coronel Mohamed Azraq al-Fanjri, líder de la Unidad de Intervención Especial de las RSF.

En un vídeo publicado por la cadena Al Arabiya, el teniente coronel anuncia que se pasa a las filas del Ejército junto con 300 oficiales y soldados y 30 vehículos de combate.

En su declaración, Al Finjari califica la guerra de Sudán como inútil, se disculpa con los civiles por los daños causados, rechaza las violaciones de las RSF y exhorta a sus compañeros de lucha a integrarse en las Fuerzas Armadas sudanesas.

Cabe recordar que la ruptura de las negociaciones entre las RSF y el Ejército para integrar a los paramilitares a filas fue precisamente el detonante de la guerra que estalló el 15 de abril de 2023, el último episodio de una espiral de violencia que lleva azotando al país desde el derrocamiento del dictador Omar al Bashir en 2019.

CATÁSTROFE EN DARFUR

La situación desde entonces ha sido catastrófica, particularmente en la región de Darfur, que abarca la práctica totalidad de la frontera occidental del país y donde la guerra ha alimentado sus históricas tensiones comunitarias.

Darfur ha sido durante meses, de hecho, el epicentro de la guerra (en particular en torno a su capital histórica, El Fasher), y los desplazados se han contado por cientos de miles. La OMS, este pasado miércoles, solicitaba un aumento urgente de los recursos para satisfacer las crecientes necesidades de salud humanitaria en la region entera, junto con un acceso humanitario seguro, sostenido y sin obstáculos para permitir a los socios de salud ampliar la respuesta.

Las necesidades sanitarias y humanitarias en todo Darfur superan con creces los recursos actualmente disponibles para responder, particularmente en Tawila, donde más de 700.000 personas desplazadas se enfrentan a graves deficiencias en los servicios de salud, nutrición, alimentos, agua, saneamiento y protección.

La situación en Tawila refleja presiones más amplias en todo Darfur, donde la inseguridad constante, los desplazamientos a gran escala, el acceso limitado a servicios esenciales y los brotes recurrentes de enfermedades ponen en riesgo a millones de personas. Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), Darfur alberga al 65% de los 8,6 millones de desplazados internos de Sudán.

Contador

Contenido patrocinado