Publicado 04/02/2026 20:03

Guterres alerta de que la expiración del Nuevo START implica "un momento grave para la paz" a nivel mundial

El secretario general de la ONU pide reiniciar las negociaciones y crear un régimen de control de armas adaptado al contexto actual

Archivo - El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, durante una rueda de prensa en Brasil en el marco de la COP30 (archivo)
Archivo - El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, durante una rueda de prensa en Brasil en el marco de la COP30 (archivo) - Europa Press/Contacto/Bianca Otero - Archivo

MADRID, 5 Feb. (EUROPA PRESS) -

El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha descrito la expiración del tratado de reducción de armas estratégicas Nuevo START como "un momento grave para la paz y la seguridad internacional", dado que se trata de la primera vez en más de medio siglo en el que "no hay límites vinculantes sobre los arsenales nucleares estratégicos" de estos dos países.

Guterres ha recordado que Estados Unidos y Rusia son precisamente los países "que poseen la aplastante mayoría del arsenal global de armas nucleares" y ha subrayado que "durante la Guerra Fría y su etapa posterior, el control de armas nucleares entre estos gobiernos ayudó a evitar una catástrofe".

Así, ha defendido que los acuerdos alcanzados en este sentido "generaron estabilidad y, cuando fueron combinados con otras medidas, evitaron un error de cálculo devastador". "Lo que es más importante, facilitaron la reducción de miles de armas nucleares en sus arsenales nacionales", ha explicado.

"Desde las Conversaciones sobre Limitación de Armas Estratégicas (SALT) hasta el Nuevo START, el control de armas estratégicas mejoró drásticamente la seguridad de todos los pueblos, en particular las de Estados Unidos y la Federación Rusa", ha sostenido el secretario general de Naciones Unidas.

Las SALT fueron dos rondas de conferencias bilaterales entre Estados Unidos y la Unión Soviética que derivaron en la firma en 1969 del Tratado sobre Misiles Antibalísticos y del SALT II en 1979 --si bien, en este caso, la invasión soviética de Afganistán derivó en que ninguno de los países ratificara el documento, que expiró en 1985--.

En este sentido, Guterres ha lamentado que "esta disolución de décadas de logros no podría tener lugar en peor momento, ya que el riesgo del uso de un arma nuclear es el más elevado en décadas", si bien ha hecho hincapié en que "incluso en estos momentos de incertidumbre, hay que buscar esperanza".

"Esta es una oportunidad para reiniciar y crear un régimen de control de armas adecuado a un contexto en rápida evolución", ha manifestado, al tiempo que ha aplaudido el hecho de que "los presidentes de ambos Estados hayan dejado claro que comprenden el impacto desestabilizador de una carrera armamentística a nivel nuclear y la necesidad de evitar el retorno a un mundo de proliferación nuclear desenfrenada".

Por ello, ha hecho hincapié en que "el mundo mira ahora a Rusia y Estados Unidos para que conviertan en acción estas palabras". "Pido a ambos Estados que vuelvan sin demora a la mesa de negociaciones y que alcancen un acuerdo sobre un marco sucesor que restaure unos límites verificables, reduzca los riesgos y refuerce nuestra seguridad común", ha apostillado.

El tratado, firmado en abril de 2010 en Praga por los entonces presidentes de Estados Unidos y Rusia, Barack Obama y Dimitri Medvedev, respectivamente, entró en vigor en febrero de 2011 tras la ratificación de documento por parte de ambos países. Sin embargo, el presidente ruso, Vladimir Putin, anunció que Rusia suspendía su participación en febrero de 2023, en medio de la invasión de Ucrania, sin que las partes hayan acordado su renovación.

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