Publicado 02/02/2026 08:07

El triunfo de Laura Fernández afianza el empuje del modelo derechista para guiar el descontento en Costa Rica

La nueva presidente electa da por inaugurada la 'tercera república' en un discurso que apunta hacia la prensa y la oposición

Laura Fernández, presidenta electa de Costa Rica.
Laura Fernández, presidenta electa de Costa Rica. - Europa Press/Contacto/Francisco Canedo

MADRID, 2 Feb. (EUROPA PRESS) -

La presidenta electa de Costa Rica, Laura Fernández, ha dado por inaugurada la 'tercera república' tras su triunfo en las elecciones de este domingo, prometiendo edificar un nuevo país que siga la estela del anterior mandato de Rodrigo Chaves, y para ello contará con la mayoría absoluta que tanto ambicionó su antecesor. "El cambio será profundo e irreversible", ha proclamado la vencedora.

"Nos toca a nosotros edificar la 'tercera república'. Por eso y para eso se instalará el nuevo gobierno que habremos de inaugurar el próximo 8 de mayo", ha señalado Fernández, candidata oficialista de 39 años, tras arrasar en las elecciones presidenciales de este domingo con una victoria en primera vuelta.

La segunda mujer que ocupará la Presidencia después de Laura Chinchilla ha anunciado un cambio de etapa con el que el oficialismo pretende dar por concluida la Segunda República, instaurada por un gobierno de facto revolucionario en mayo de 1948, tras un mes de guerra civil que dejó cerca de 2.000 muertos, después de que el oficialismo cancelara las elecciones de ese año en las que se impuso la oposición.

En ese periodo de 18 meses hasta que se ratificó el triunfo electoral de Otilio Ulate Blanco, quedó marcado por los grandes hitos de la democracia costarricense, como la abolición del Ejército, de la segregación racial y la aprobación del sufragio femenino, así como la creación del Tribunal Superior Electoral.

Laura Fernández ha ocupado una parte importante de su discurso como ganadora de los comicios en arremeter contra la prensa y los partidos políticos, a quienes les ha vaticinado en esta 'tercera república' una nueva manera de actuar y de hacer oposición, en medio del gran desprestigio que vienen arrastrando, en especial, las fuerzas tradicionales.

"Mi gobierno les concederá los espacios pertinentes para que cumplan los deberes cívicos y políticos", ha asegurado con respecto a aquellas fuerzas "que no se vieron favorecidas en las urnas" durante estas ya pasadas elecciones.

SUGIERE CAMBIOS EN PAPEL DE LA PRENSA

Con respecto a la prensa, uno de los objetivos del presidente saliente Rodrigo Chaves, su sucesora ha sugerido también cambios tras denunciar que se trata de un "servicio a la sociedad", que debería estar ejerciéndose con "objetividad, veracidad y responsabilidad", y que, a su juicio, está utilizándose de "forma chantajista y extorsiva para favorecer intereses económicos particulares".

"El papel de la prensa en la 'tercera república' debe ser auténticamente libre para cumplir su labor cotidiana de informar a la ciudadanía sobre el acontecer nacional", ha valorado la nueva presidenta de Costa Rica.

La amplia victoria de Laura Fernández en primera vuelta confirma el empuje de esta nueva derecha erigida alrededor de la figura de Chaves para dirigir el descontento de una sociedad costarricense, que viene gestándose desde hace ya varios años, hacia una "refundación" del Estado, que pregona una mayor concentración de poder en manos del Gobierno, menores contrapesos e incluso reformas constitucionales.

Con el control de la Asamblea, la presidenta podrá sacar adelante la mayoría de las iniciativas legislativas que el oficialismo viene reclamando en los últimos años, en especial en materia de seguridad, bandera de la que ha hecho gala a pesar de que en los últimos años han aumentado los índices de criminalidad y muertes violentas.

Todo ello en un contexto en el que los hay que alertan de la deriva autoritaria en la que se ha instaurado el oficialismo tras cuatro años marcados por la crispación, el aumento de la polarización, el enfrentamiento constante con las instituciones, y sus guiños hacia el modelo salvadoreño del presidente Nayib Bukele, incluida la reelección consecutiva a través de cambios en la Constitución.

Fernández, no obstante, ha querido dejar claro desde la misma noche electoral, que su gobierno será "de diálogo y respetuoso con el Estado de derecho" y que de igual forma como presidenta no permitirá "nunca" ramalazos autoritarios.

A pesar de que su triunfo se debe en gran medida a la popularidad de Chaves --que en campaña adoptó un papel protagonista a pesar de contravenir las leyes electorales y la propia Constitución--, en Costa Rica no descartan que Fernández, aprovechando ciertas fisuras internas, busque trazar su propio camino.

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