Bolivia.- El presidente de Bolivia promulga una ley para ampliar las competencias del estado de excepción - PRESIDENCIA DE BOLIVIA
SUCRE, 9 Jun (EUROPA PRESS)
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, promulgó este lunes una ley aprobada por el Parlamento que amplía las competencias para imponer estados de excepción y permite el despliegue de las Fuerzas Armadas en el contexto de la ola de protestas y disturbios que sacuden el país desde hace casi 40 días.
La nueva legislación establece que el estado de excepción deberá realizarse por decreto, especificando su alcance territorial, duración, medidas extraordinarias autorizadas e instituciones responsables de su ejecución. Además, determina una vigencia máxima de hasta 90 días con posibilidad de ampliación únicamente mediante autorización de la Cámara.
Esta medida amplió las competencias del presidente Paz para declarar el estado de excepción y facilitar el uso de las Fuerzas Armadas en la represión de las protestas que mantienen bloqueada la región de La Paz, donde los ciudadanos exigen la dimisión del mandatario.
"Promulgo esta norma porque está bajo la lógica de defender a las grandes mayorías frente a aquellos que nos quieren atacar e irrumpir este proceso democrático, este proceso constitucional", expresó el presidente Paz tras la firma de la legislación.
Paz instó a "progresar" y hacer crecer la economía boliviana, priorizando la seguridad. "Si alguien entra a tu casa, si alguien viola a tu hija, si alguien te roba, tú le pides al Estado que te proteja y el Estado tiene que actuar para proteger a los bolivianos y bolivianas", argumentó.
El mandatario señaló que "no puede haber bolivianos de primera y de segunda" ni aquellos que estén por encima de la ley y la democracia. Además, criticó la influencia del narcoterrorismo en la toma de decisiones, afirmando que "la seguridad está en peligro cuando el narcoterrorismo" prioriza ciertos intereses sobre el bienestar de la sociedad.
Este lunes se cumplieron 39 días desde el inicio de grandes protestas en La Paz, que se han extendido a otras regiones, con enfrentamientos con las fuerzas policiales y el levantamiento de cerca de cien bloqueos, especialmente en La Paz y Cochabamba, bastión político del expresidente Evo Morales.
La Central Obrera Boliviana (COB), el principal sindicato del país, convocó una huelga indefinida a la que se sumaron bloqueos de carreteras liderados en parte por colectivos campesinos y rurales. En un inicio, los manifestantes exigieron mejoras en sus condiciones de vida, pero con el tiempo establecieron como condición la renuncia de Paz.