Archivo - Evo Morales reclama un proceso "imparcial" y "legal" tras no presentarse en su juicio por trata de personas - Europa Press/Contacto/El Comercio - Archivo
SUCRE, 12 May (EUROPA PRESS)
El expresidente boliviano Evo Morales solicitó este lunes un proceso "imparcial" y "legal", luego de ser declarado en rebeldía por la Justicia de su país al no presentarse ante el Tribunal Departamental de Tarija, donde se lleva a cabo un caso judicial en su contra por un supuesto delito de trata de personas relacionado con una relación que tuvo con una adolescente durante su mandato.
"Exijo un proceso imparcial, legal y apegado a la Constitución y al Derecho procesal", reclamó el exmandatario en un mensaje en sus redes sociales, en el cual defendió que "ningún ciudadano puede ser condenado jurídica y mediáticamente, sin el respeto del debido proceso y la presunción de inocencia".
Siguiendo esta línea, Morales abogó por que "nadie" sea "condenado" por "razones políticas" mediante "acusaciones falsas y armadas con pruebas inventadas solo con el objetivo de aniquilar jurídica, moral y físicamente".
"Si un juez o un tribunal permite que un juicio avance sin resolver los incidentes pendientes, corre el riesgo de que todo lo actuado sea nulo de pleno derecho, pudiendo la defensa de un denunciado presentar acciones constitucionales y una denuncia penal por prevaricato contra los administradores de justicia", anotó el exdirigente, acompañando su publicación de jurisprudencia seleccionada para sustentar sus palabras.
Morales se encuentra recluido en la región cocalera de Chapare, bajo la custodia de sus seguidores, y no ha acudido a ninguna de las citaciones de las autoridades, a las cuales acusó, desde la etapa del expresidente Luis Arce, de haber fabricado un caso en su contra.
Respecto a su situación, la acusación sostiene que Morales mantuvo en 2015 una relación con una joven entonces de 16 años, con quien tuvo una hija durante su presidencia, que abarcó desde 2006 hasta 2019, cuando salió del país, presionado por la oposición y por parte de las Fuerzas Armadas, que no reconocieron su triunfo electoral.