Archivo - 29 November 2025, Lower Saxony, Hanover: Former Spanish Foreign Minister Arancha Gonzalez Laya speaks during the federal party conference of of Alliance 90/The Greens. Photo: Michael Matthey/dpa - Michael Matthey/dpa - Archivo
MADRID, 5 Mar. (EUROPA PRESS) -
La exministra de Asuntos Exteriores Arancha González Laya ha señalado que Estados Unidos se "dispararía en el pie" si decidiera cortar el suministro de gas a España como represalia por la postura del Gobierno ante la guerra contra Irán, y ha aconsejado que la respuesta ante este tipo de situaciones debe hacerse con "la cabeza muy fría" y con "firmeza".
En una entrevista en el programa 'Espejo Público', recogida por Europa Press, González Laya ha respondido así a la posibilidad de que Washington estudie restringir el envío de gas o limitar visados a ciudadanos españoles como "castigo" por la negativa del Gobierno a permitir el uso de las bases militares de Rota y Morón.
A su juicio, sería "curioso" que Estados Unidos dejara de suministrar gas a "un buen cliente", especialmente cuando el propio Trump ha pedido a los países europeos que compren más gas estadounidense.
RESPONDER A TRUMP CON "CABEZA FRÍA"
En relación con las críticas de Trump a España por su negativa a permitir el uso de las bases militares, González Laya ha señalado que no es la primera vez que el presidente estadounidense realiza comentarios de este tipo sobre líderes europeos.
En este sentido, ha citado episodios recientes con el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, con la primera ministra de Dinamarca por la cuestión de Groenlandia o con el primer ministro británico por su postura en ejercicios militares. "Lo que tienen en común todos estos casos es que han dicho que no a algo que quería el presidente de Estados Unidos", ha indicado.
A su juicio, el mandatario estadounidense reacciona con mayor dureza cuando percibe debilidad en su interlocutor. "Cuando uno se muestra débil es objeto de las iras del presidente de Estados Unidos", ha afirmado.
Por ello, ha defendido que la respuesta ante este tipo de situaciones debe ser mantener "la cabeza muy fría", actuar con "respeto" hacia otros países, pero también con "firmeza" en la defensa de los intereses nacionales.
En su opinión, la "estrategia" política de Trump se basa en el "caos", lo que dificulta encuadrar sus actuaciones dentro de "la diplomacia tradicional".
UNA GUERRA QUE NO ES "DE NECESIDAD"
Sobre el conflicto con Irán, la exministra ha reiterado que no se trata de una guerra "de necesidad" ni de una intervención humanitaria. "Si lo fuera, tendría el visto bueno del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y el objetivo sería proteger a los civiles o los derechos humanos, y nadie ha dicho que ese sea el objetivo", ha señalado.
En este sentido, ha sostenido que se trata de una "guerra de elección" que se encuentra "fuera de todos los marcos normativos internacionales", una valoración que, según ha indicado, comparten muchos países que "ni siquiera han sido consultados o informados", pese a ser aliados.
González Laya ha defendido además la postura de España, que ha optado por una posición "más clara" frente a la intervención militar. A su juicio, el interés del país pasa por evitar verse "arrastrado a un conflicto" que ya está teniendo efectos en la economía internacional y que podría provocar, según la exministra, consecuencias en la inflación o en la migración.
Así, ha recordado que Irán acoge a más de cuatro millones de refugiados, entre ellos afganos, y ha advertido de que la región es un "polvorín". "No me parece prudente", ha admitido.
ACUERDO NUCLEAR DE 2015: "TIRADO A LA PAPELERA"
Por otro lado, González Laya ha recordado el acuerdo nuclear con Irán alcanzado en 2015 con la mediación de la Unión Europea, Estados Unidos, China y Rusia para evitar que Teherán desarrollara armas nucleares.
Según ha indicado, ese acuerdo incluía mecanismos de verificación internacional y fue "tirado a la papelera" cuando Trump llegó a la Casa Blanca, una decisión cuyas consecuencias se están viendo ahora.
"Ahora descubrimos cuán terrible fue ese momento y cuánto nos va a costar haber cerrado esa vía diplomática que era probablemente la más útil para contener a Irán en la región", ha señalado.
Asimismo, ha advertido de que la escalada del conflicto en Oriente Próximo puede provocar preocupación entre los ciudadanos europeos que se encuentran en la zona y ha apuntado que la Unión Europea podría coordinar posibles repatriaciones conjuntas, como ocurrió durante la pandemia de COVID-19.