Publicado 07/10/2026 11:36

Estados Unidos.- España es el segundo país en inversión prevista en innovación para 2027, solo por detrás de EEUU, según Ayming

El director general de Ayming España, Carlos Artal.
El director general de Ayming España, Carlos Artal. - AYMING

MADRID 7 Oct. (EUROPA PRESS) -

España es el segundo país del mundo en inversión prevista en innovación para 2027, solo superado por Estados Unidos, según un análisis de Ayming a partir de las respuestas de directivos, en el que se señala a la inteligencia artifiicial (IA) como la principal oportunidad para obtener una ventaja competitiva a través de la innovación en el país.

En concreto, con ocho de cada diez empresas (83%), España presenta la segunda mayor proporción de compañías que prevén aumentar su presupuesto destinado a la innovación durante el próximo año, de acuerdo con el 'VIII Barómetro Internacional de la Innovación' de Ayming, presentado este miércoles y elaborado a partir de una encuesta a unos 900 directivos de I+D+i y consejeros delegados de 17 países de Europa, Norteamérica y Asia.

Esta cifra, exactamente igual a la del año pasado, queda solo por detrás de la de Estados Unidos (88%) y tres puntos por encima de la media global. Supera, entre otros, a naciones europeas como Bélgica (80%), Alemania (72%), Italia (69%) y Francia (68%).

En esa línea, el 22% de las empresas españolas destina el 10% de sus ingresos a innovación, por encima de la media global (20%) y de países como Italia, Finlandia o Alemania, mientras que el 35% dedica entre el 4% y el 6% de sus ingresos.

Sin embargo, el grupo especializado en financiación de la innovación y fiscalidad empresarial observa una "dispersión" en el esfuerzo inversor, ya que el 11% de las empresas nacionales destina un 3% o menos, frente al 7% de media global. "España combina así una elevada presencia de compañías con una apuesta intensa por la innovación con un grupo de empresas cuyos niveles de inversión siguen siendo reducidos", interpreta.

En un comunicado, la firma destaca que España se sitúa entre los países donde las empresas muestran menor confianza en que la estrategia nacional contribuya a respaldar sus esfuerzos de innovación ante el nuevo contexto geopolítico --el 16% tiene poca o ninguna, por el 13% de promedio mundial--, aunque también como el de mayor peso de la I+D desarrollada dentro de sus propias fronteras --85%, frente al 61% del año anterior y por encima de China y Países Bajos (84%) o Estados Unidos (82%), entre otros--.

En cuanto a la deslocalización de la actividad de I+D, los principales destinos de las empresas españolas son Estados Unidos (23%), Alemania (16%) y Francia (12%).

Asimismo, la autofinanciación se mantiene como la principal vía utilizada por las empresas españolas, con un 46% --mismo porcentaje que el año anterior--, seguida por la financiación vía capital (utilizada por el 42%), mientras que las ayudas públicas a la innovación reducen su peso (del 46% al 37%) y las deducciones fiscales por actividades de I+D registran el mayor descenso (del 49% al 36%).

Esta disposición a invertir contrasta con que solo el 28% de las empresas españolas dispone de un documento sobre su estrategia de innovación para los próximos años --con importantes diferencias en función del tamaño--, lo que supone 14 puntos menos que el año anterior y quedar por debajo de la media global (38%) y lejos de los líderes en este indicador, como China (59%) o Irlanda (56%).

Respecto a las prioridades en materia de innovación, el 37% de las compañías españolas mencionan la optimización de las operaciones y, tras esta, la implementación de la IA (31%) y de nuevas herramientas tecnológicas (29%).

A todo esto se añade que casi la mitad (44%) de las empresas españolas apuntan al foco en el corto plazo y la presión por obtener resultados inmediatos como la principal barrera interna para innovar.

IA E INCERTIDUMBRE GEOPOLÍTICA

Por otra parte, una de cada cinco (19%) empresas españolas reconoce haber elevado significativamente su compromiso con la innovación como consecuencia de la situación geopolítica y la incertidumbre política, lo que implica un punto por encima de la media global.

Además, como principales presiones geopolíticas, un tercio destacan la seguridad energética y la volatilidad de los precios de la energía y la creciente divergencia regulatoria entre mercados (ambas señaladas por el 32%), así como la dependencia de proveedores críticos extranjeros (31%).

Finalmente, el 37% considera que el principal riesgo de no continuar innovando en el actual entorno global es quedarse atrás en tecnologías clave, seguido de la pérdida de crecimiento y rentabilidad (30%) y del riesgo de perder su posición competitiva en el mercado (26%).

Al respecto, el 41% de las empresas españolas identifica el uso de la IA para mejorar la eficiencia operativa como la vía con mayor potencial, por delante del desarrollo de nuevos productos y servicios capaces de responder a las necesidades cambiantes del mercado (30%).

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