Publicado 03/11/2026 11:54

Economía.- (AMP) Garamendi ve en Iberoamérica el "socio idóneo" de la UE por sus valores e intereses compartidos

Andrés Allamand (SEGIB) pide dejar atrás el rechazo a la colaboración público-privada, que ha calificado de "lastre ideológico"

El presidente de la Conferencia Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Antonio Garamendi.
El presidente de la Conferencia Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Antonio Garamendi. - Eduardo Parra - Europa Press

MADRID, 3 (EUROPA PRESS)

El presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Antonio Garamendi, ha asegurado este martes que Iberoamérica es el "socio natural idóneo" de la Unión Europea no solo por sus complementariedades económicas, sino, también, por sus valores compartidos.

"Iberoamérica es el socio natural idóneo para que Europa avance hacia una auténtica autonomía estratégica, diversificando proveedores y asegurando suministros energéticos y alianzas tecnológicas", ha afirmado durante el XVI Encuentro Empresarial Iberoamericano (EEIB), que ha comenzado guardando un minuto de silencio por las víctimas del accidente de Urda (Toledo), que se cobró la vida de 69 personas, incluida la presidenta de la Fundación CEOE, Fátima Báñez.

Garamendi ha indicado que, frente a unos "tiempos muy complejos" marcados por la incertidumbre geopolítica, la fragmentación comercial y el "repliegue progresivo del multilateralismo tradicional", Iberoamérica se revela como una "pieza indispensable y activa" para las "soluciones del presente".

El líder de la CEOE ha destacado que la región posee notables recursos estratégicos, energéticos y agroalimentarios, pero, a su vez, ha recordado que dicho potencial no se materializará en prosperidad si no va acompañado de inversión productiva, innovación y creación de empleos de calidad.

Garamendi ha abogado por las tres 'C'; confianza, entendida como seguridad jurídica y la lucha contra la corrupción y la informalidad; cooperación público-privada, para superar las insuficiencias de ambas por separado; y el Consejo de Empresarios Iberoamericanos (CEIB), en referencia al asociacionismo de las organizaciones empresariales.

El presidente de la CEOE ha hecho hincapié en que el diálogo entre los gobiernos y empresas debe servir para convertir las prioridades de las Cumbres Iberoamericanas en "propuestas y compromisos reales", máxime después de que la cita haya logrado congregar a 29 patronales representantes de 33 millones de compañías.

De su lado, la secretaria de Estado de Comercio, Amparo López Senovilla, ha reivindicado el "diálogo" como el método adecuado para "avanzar juntos" y ha pedido que Iberoamérica no se limite a adaptarse, sino que aproveche todos sus activos, talento y empresas para reinventarse y tornarse protagonista de la economía mundial.

ÁREA DE CONVERGENCIA

El secretario general iberoamericano de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), Andrés Allamand, ha constatado que la "profunda reconfiguración" del orden mundial está llevando aparejadas guerras, involuciones democráticas y políticas proteccionistas.

Ante dicho panorama, ha lamentado el surgimiento de zonas de influencia donde las grandes potencias imponen sus dictados sobre países más pequeños. Sin embargo, Allamand ha sostenido que Iberoamérica es la "antípoda" de una zona de influencia, ya que es una "zona natural de convergencia".

"Los países que la integramos compartimos no solamente historia, tradición, cultura e idiomas, sino valores e intereses. El principio rector de las zonas de influencia es la dominación, mientras que el de las zonas de convergencia es la cooperación", ha ejemplificado.

Allamand ha insistido en que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ya reseñó hace dos años que Latinoamérica y la Unión Europea eran "socios naturales" que debían aspirar a convertirse en "socios preferentes". Igualmente, China y la India han realizado manifestaciones similares.

Asimismo, Allamand ha abogado por emplear la cooperación público-privada como "palanca" para dinamizar la economía iberoamericana y ha animado a desprenderse" del "lastre ideológico" que supone rechazar la colaboración entre empresarios y Estados.

"Simplemente lo que hay que hacer es terminar con esta tontería de la falsa animadversión entre el mundo público y el mundo empresarial", ha resuelto.

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