Archivo - Bolivia.- El Defensor del Pueblo y la Conferencia Episcopal de Bolivia piden diálogo ante la crisis social en el país - Europa Press/Contacto/Diego Rosales - Archivo
SUCRE, 1 Jun (EUROPA PRESS)
El Defensor del Pueblo y la Conferencia Episcopal de Bolivia reclamaron este lunes diálogo al Gobierno y a los movimientos sociales ante la crisis social que atraviesa el país, marcada por intensas protestas en las últimas semanas. Estas movilizaciones generaron bloqueos de carreteras, obstaculizando el abastecimiento de alimentos, combustible y suministros médicos hacia La Paz y la vecina ciudad de El Alto.
"Reafirmamos de manera clara que el diálogo sincero, empático y constructivo constituye la única vía legítima y eficaz para la resolución de los problemas que nos aquejan. El verdadero entendimiento democrático nace de escuchar las necesidades mutuas, permitiendo alcanzar acuerdos sostenibles que preserven el tejido social y garanticen la convivencia pacífica de todos", manifestaron en un mensaje dirigido a "las autoridades políticas, sectores movilizados, líderes sociales y a toda la población boliviana".
Ante el endurecimiento de las posiciones, el Defensor del Pueblo y la Conferencia Episcopal llamaron a "deponer posiciones duras" y a "reconsiderar las posturas que rechazan o dilatan el acercamiento a una mesa de diálogo".
"Cerrarse a la concertación solo profundiza el sufrimiento de la población, desgasta la paz social y posterga las soluciones urgentes que la ciudadanía requiere y merece con justa razón. La verdadera valentía radica en tener la capacidad de ceder por el bien común", subrayaron en su comunicado conjunto.
Asimismo, denunciaron el uso de la fuerza, la coacción o cualquier manifestación de violencia, señalando que "jamás será un mecanismo propiciador de soluciones reales, sino un detonante de mayor rencor, odio y división".
Por ello, criticaron la represión y los enfrentamientos, insistiendo en que "no construyen puentes, sino muros, y ponen en riesgo el derecho primordial a la vida y la integridad de las personas", que piden defender y proteger. "La violencia solo genera más violencia, y las heridas sociales que se están abriendo tardarán décadas en sanar. Es momento de sustituir la ofensa por la propuesta, las piedras por la palabra y los bloqueos por el entendimiento", expresaron, reiterando su disposición a jugar un papel para "facilitar y acompañar los espacios necesarios que permitan el reencuentro, la calma y el entendimiento entre bolivianos".
"En este momento Bolivia y su pueblo demandan de sus gobernantes y sectores movilizados la madurez y la sensibilidad necesarias para deponer intereses particulares en favor del bien común", concluye el texto.
El Ejecutivo de Rodrigo Paz intenta sortear la crisis mediante la apertura de canales de negociación con los sectores movilizados, mientras las fuerzas de seguridad continúan actuando para despejar algunas vías, recurriendo en ciertos casos al uso de gases lacrimógenos.
Por el momento, las autoridades bolivianas rechazaron que las recientes modificaciones en su seno ante el descontento popular respondan a una crisis interna y defendieron que se trató de una reorganización puntual decidida por el presidente, quien ordenó reducir a la mitad su salario, así como el de los miembros de su Gabinete, en medio de la oleada de bloqueos de carreteras por parte de sindicalistas.