Archivo - El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel - Europa Press/Contacto/David de la Paz - Archivo
MADRID 14 Jun. (EUROPA PRESS) -
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ha agradecido este domingo la "solidaridad" y "hermandad" de su homólogo colombiano, Gustavo Petro, tras el envío de ayuda humanitaria a la isla en medio de la crisis económica agudizada por el bloqueo ejercido por el Gobierno de Estados Unidos.
"Un profundo agradecimiento al presidente Gustavo Petro y al pueblo colombiano por el envío de ayuda al noble pueblo cubano. Esta solidaridad nos llega en días difíciles", ha reflejado el mandatario cubano, alegando que "la hermandad no se puede bloquear" en un mensaje directo a la "criminal" política de bloqueo económico y energético de la administración Trump.
El cargamento, compuesto por casi 100 toneladas de asistencia humanitaria, fue trasladado a bordo del buque ARC Caribe de la Armada de Colombia. La embarcación zarpó el pasado 5 de junio con el objetivo de "hacer frente a los devastadores efectos del huracán Melissa", así como a "paliar las graves dificultades derivadas de la actual crisis energética y económica" que golpea al país caribeño.
"Este envío de ayuda humanitaria a Cuba es una expresión de la solidaridad que une a nuestros pueblos y de la convicción de que, ante las dificultades, la respuesta debe ser la cooperación y el apoyo mutuo", afirmó la directora de la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional de Colombia, Alexandra Palencia.
CUBA ANUNCIA REFORMAS PARA LIBERALIZAR SU ECONOMÍA ANTE LAS SANCIONES DE ESTADOS UNIDOS
Díaz-Canel anunció por sorpresa el pasado viernes un paquete de reformas estructurales orientadas a liberalizar la economía de la isla, inspirado en los modelos de economía de mercado de China y Vietnam, con el objetivo de contrarrestar el impacto de las sanciones económicas y energéticas ante lo que se podría deducir como un acercamiento a las pretensiones de la Casa Blanca.
El proyecto, que busca flexibilizar el actual sistema de economía planificada centralizada, contempla una mayor apertura al sector privado, la participación de las empresas públicas en el mercado cambiario, la autorización de inversiones a ciudadanos cubanos en el exterior y una reducción burocrática para estimular la producción nacional.
De esta manera, las medidas presentadas por el líder cubano llegan después de la presión económica ejercida por el presidente estadounidense sobre Cuba durante los últimos meses, y que tiene como objetivo forzar reformas políticas y económicas en la isla. Una presión que, según Díaz-Canel, "va teniendo un impacto que complejiza la vida cotidiana de los cubanos".
Recientemente, Washington ha sancionado al presidente de Cuba y a otras cuatro personas entre las que figura su predecesor, Raúl Castro. Todo ello en pleno recrudecimiento de las presiones contra la isla, especialmente desde comienzos de año, a través de un bloqueo 'de facto' sobre el combustible, algo a lo que el mandatario isleño se ha referido como un "castigo colectivo" que equivale, a su juicio, a un "acto de genocidio".