Bolivia afirma que el fin de los bloqueos no viene de la generosidad de Morales sino del sufrimiento del país - Carlos SáNchez Navas/Jna / Zuma Press / Europa Pre
SUCRE, 24 Jun (EUROPA PRESS)
El ministro de Defensa de Bolivia, Ernesto Justiniano, afirmó este martes que la reciente pausa de los bloqueos anunciada por el expresidente Evo Morales no constituye un gesto de "generosidad", sino que responde a la "presión" y el "sufrimiento" de las familias afectadas. Esta declaración se dio luego de que Morales y sus aliados decidieran levantar los bloqueos temporalmente, tras más de 50 días de protestas en todo el país contra el presidente Rodrigo Paz.
Justiniano destacó que se logró frenar no solo la protesta, sino un "método de presión que había castigado a millones de bolivianos". Aseguró que esto representa "una victoria de la gente, de quienes resistieron en paz y de quienes querían trabajar". El ministro enfatizó que durante estas semanas, la población había manifestado su rechazo a las medidas de presión, que habían afectado gravemente el transporte, el desplazamiento de trabajadores, y el abastecimiento de productos de primera necesidad.
Tras supervisar trabajos de limpieza en la carretera entre La Paz y Copacabana, Justiniano advirtió que Morales enfrentará consecuencias legales por sus declaraciones que alentaron los bloqueos. "El señor Morales hizo declaraciones que han quedado registradas por la prensa. La ley tiene que actuar y buscar la responsabilidad de las personas que estuvieron a cargo de este tipo de situaciones que generaron violencia y sufrimiento para la población", expresó el ministro.
Justiniano subrayó que las investigaciones no solo deben enfocarse en Morales, sino también en los "dirigentes de una consigna política" que apoyaron esta situación que, según él, dejó a las familias bolivianas sufriendo durante muchos días. En declaraciones a 'El Deber', consideró que este desenlace "deja a todos los bolivianos contentos", y opinó que Morales y sus seguidores han comprendido, aunque fueran los últimos en hacerlo, "que no se puede hacer política a costa de la presión de los bloqueos, a costa del sufrimiento de la gente".
Por su parte, la Central Obrera Boliviana (COB), uno de los sindicatos más grandes del país, había declarado una huelga general indefinida coincidiendo con el Día Internacional del Trabajador, exigiendo mejoras laborales y salariales, así como medidas efectivas ante la falta de divisas y combustible. Días después, grupos campesinos de La Paz iniciaron los bloqueos en carreteras, una estrategia que fue replicada por otros sectores, incluidos aquellos aliados a Morales, quienes demandaban también la renuncia de Paz.
Durante los momentos más intensos de la protesta, se registraron más de un centenar de bloqueos en siete de los nueve departamentos de Bolivia. Luego de varios intentos fallidos de diálogo, finalmente, y tras 50 días de bloqueo, la COB y el Gobierno lograron un acuerdo. Sin embargo, horas después, Paz decretó el estado de excepción y utilizó las Fuerzas Armadas para levantar los bloqueos, liderados por los campesinos y aliados de Morales, quien anunció "un cuarto intermedio" en los bloqueos tres días después de esa declaración de emergencia.